Un herrero, víctima casual de un ataque a un joven
Dos hombres desconocidos entre sí fueron baleados en la cabeza mientras estaban en inmediaciones de Valparaíso y pasaje Casablanca, el martes a la tarde en la zona sudoeste de la ciudad.

Jueves 29 de Agosto de 2013

Dos hombres desconocidos entre sí fueron baleados en la cabeza mientras estaban en inmediaciones de Valparaíso y pasaje Casablanca, el martes a la tarde en la zona sudoeste de la ciudad. Uno de ellos es un joven de 18 años que tiene un prontuario abierto por diversos hechos de robo. El otro, un hombre de 58 años, es un herrero que realizaba un trabajo en una casa de Valparaíso al 4600. Los dos, por milagro, están vivos y podrán contar lo ocurrido.

Lucas M., el joven de 18 años, ya fue dado de alta tras recibir la atención médica en el Hospital de Emergencias mientras que José M., el herrero de 58, permanecía anoche internado en ese centro asistencial fuera de peligro. Es que en uno y otro caso los proyectiles sólo provocaron heridas menores, ya que rozaron el cráneo de las víctimas sin llegar a penetrar.

El barrio donde ocurrieron los ataques es un asentamiento precario surcado por zanjas y en el cual el pasaje Casablanca es un callejón de un par de cuadras. Sobre Valparaíso, en tanto, desembocan distintos pasillos de la villa en la que vive Lucas M.

Salía del pasillo. Según los pocos testimonios recabados por lo ocurrido, todo sucedió cuando ese joven salió de su casa sin rumbo fijo y fue interceptado por dos personas a las que luego, en la declaración policial, dijo desconocer. De acuerdo a testigos ocasionales, quienes fueron en busca de Lucas son dos hombres que andaban dando vueltas en sendas motos. Uno de ellos estaba en una Honda Twister blanca y el otro en una Twister roja. Fuentes policiales sostuvieron que al salir el muchacho del pasillo y comenzar a caminar, le gritaron "algo como que no se moviera o lo llamaron por el nombre y el de la moto blanca comenzó a dispararle mientras el otro lo cubría". Los pesquisas que poco más tarde llegaron al lugar secuestraron dos vainas servidas de calibre 9 milímetros.

En tanto, José M. es un herrero que tiene un taller en Uruguay y Constitución. Al momento en que atacaron a Lucas el hombre estaba soldando una puerta para hacer un cerramiento en una casa de Valparaíso al 4600, junto al pasillo en el que vive el joven baleado. Entonces quedó en la línea de fuego y un proyectil le rozó la cabeza.

De rebote. "Es un hombre buenísimo. Yo lo contraté para hacer el trabajo pero tuvo la mala suerte de que le tiraran. Son problemas entre choros del barrio. Los que le tiraron son de por acá cerca, viven a dos o tres cuadras", dijo Miguel Angel, el dueño de la casa en la que trabajaba el hombre.

Los voceros dijeron que Lucas M. tiene anotaciones penales de cuando era menor de edad. Entonces le achacaron una tentativa de robo, un hurto y un hurto calificado. Además tenía un pedido de captura pendiente por robo en una causa abierta en julio de este año. "El padre dice que el pibe es bueno, pero el barrio sabe que roba carteras, celulares y lo que sea. Después lo trae al pasillo, lo deja ahí y lo venden. No es una cuestión de drogas, para mí que se la tienen jurada", dijo Miguel Angel. Y contó que el herrero permaneció consciente después de ser herido: "Me dijo que sentía un fuego en la nuca nomás", aseguró.

Los policías no dudan de que don José fue una víctima inocente del ataque y que los tiros estaban claramente destinados al joven. "Tuvo la mala suerte de quedar en medio del hecho", dijeron. A media tarde de ayer el chico estaba nuevamente en su casa y el herrero se reponía de sus heridas en el Heca.