Policiales

Un fiscal dictamina que no se cometió delito al abrir la computadora de Luis Medina

Afirma que no se alteró la prueba en la investigación por el doble crimen de Luis Medina y su novia. Los funcionarios del Ejecutivo denunciados, aduce, fueron idóneos y tuvieron control policial.  

Martes 11 de Marzo de 2014

El fiscal que interviene en la causa por el doble crimen de Luis Medina y su novia propuso el cierre de la discusión penal sobre la apertura de la notebook del empresario que realizaron dos funcionarios del Ejecutivo. En un dictamen con extensa fundamentación, concluyó que los técnicos Javier Echaniz y Martín Degrati no cometieron ningún delito al manipular la máquina, actuaron de manera idónea ante una urgencia y trabajaron bajo supervisión policial sin alterar la custodia de la prueba. Por todo esto, solicitó desestimar la denuncia por mal desempeño que habían presentado tres diputados justicialistas.

Así se expidió sobre el affaire de la Mac el fiscal Carlos Covani, quien interviene en el expediente por el asesinato de Medina y Justina Pérez Castelli ocurrido el 29 de diciembre pasado en el acceso sur y Uriburu. La exploración de la notebook realizada por Echaniz, secretario de Tecnologías para la Gestión del Ministerio de Gobierno, y su subsecretario Degrati, generó agitación política al ponerse en duda que hayan actuado bajo una orden judicial. La intervención ocurrió en las primeras horas de la pesquisa y mientras intervenían varios magistrados por haberse ausentado la jueza en turno, María Luisa Pérez Vara.

El incidente motivó incluso una interpelación a los ministros de Gobierno, Rubén Galassi, y de Justicia, Juan Lewis, en la Cámara de Diputados de la provincia. Tras ello los diputados justicialistas Gerardo Rico, Eduardo Toniolli y Mariana Robustelli denunciaron por mal desempeño e incumplimiento de los deberes a Echaniz, Degrati y la jueza Pérez Vara.

La presentación se realizó en el juzgado de Alejandra Rodenas, quien finalmente quedó a cargo de la causa Medina. Los legisladores acompañaron a su escrito la versión taquigráfica de la interpelación en la Legislatura, en la que advirtieron "procedimientos irregulares" que a su criterio pueden configurar delitos.

La denuncia generó una discusión de competencia. La semana pasada Rodenas la remitió a la órbita del nuevo sistema penal. Se basó en la ley de transición 13.004, la cual dispuso que las denuncias posteriores al debut del régimen oral (el 10 de febrero pasado) deben investigarse en ese ámbito. Aún si se trata de delitos cometidos en fecha previa.

Pero el fiscal regional Jorge Baclini, jefe de los nuevos fiscales, devolvió la denuncia al viejo sistema escrito planteando que no estaba claro cuándo fueron anoticiados los hechos. Y remarcó que aún no había dictaminado sobre el asunto el fiscal de la causa, Carlos Covani, quien ayer emitió su opinión.

Descartado. Covani planteó que a su criterio no existen delitos que investigar respecto de Echaniz y Degrati. En cuanto a la situación de Pérez Vara, aclaró que no se manifestará sobre su actuación "o falta de ella" en la causa Medina porque eso "es materia de investigación en la causa Nº 2444/14 del juzgado Correccional Nº 8 y ya se remitió a dicho tribunal una copia" de la denuncia de los diputados.

La jueza fue sancionada días atrás por la Corte Suprema de la provincia, que le impuso una multa de 2.950 pesos por ausentarse de la escena del crimen y no responder llamados al celular del turno.

Respecto de Echaniz y Degrati, en cambio, el fiscal fue concluyente: "Analizando el escrito y documentación entiendo que no existen elementos serios y verosímiles para iniciar una investigación. Por lo tanto corresponde desestimar la presentación", señaló en un escrito de dos páginas que ahora quedará a consideración de la jueza Rodenas.

"Siguiendo órdenes". Acto seguido, Covani desmenuzó uno por uno los delitos mencionados en la presentación de los diputados. Remarcó que los técnicos actuaron "siguiendo órdenes del tribunal interviniente" cuando ingresaron a la Mac secuestrada en la habitación del hotel Pullman donde se alojaba Medina. Por esto rechazó que los funcionarios hayan incurrido en una violación de secreto o accedido sin permiso a un sistema informático.

El fiscal recordó que la máquina fue remitida primero a la sección Pericias Informáticas de la Unidad Regional II y que, como los peritos no pudieron descifrar la contraseña, "el jefe de la Agrupación Unidades Especiales (AUE) requirió la colaboración de los señores Echaniz y Degrati, idóneos en el tema informático, lo que ha quedado de manifiesto desde el momento en que ellos lograron acceder a la computadora (que era lo que se había ordenado)".

Eso ocurrió, según describió Covani, en un momento álgido de la pesquisa y en medio de la urgencia por reunir pruebas: dijo que apremiaba encontrar datos sobre los autores del doble homicidio ("no se estaba investigando a las víctimas", aclaró) y que en los investigadores había afán por obtener información esclarecedora. "No se puede negar la diligencia y predisposición de todos cuantos intervinimos en forma inmediata", apuntó.

El fiscal remarcó en su dictamen que los funcionarios del Ejecutivo eran "idóneos" para la tarea que se requería y no compartió el criterio de que actuaron sin autorización: "La investigación estaba a cargo de la AUE y su titular es el responsable de cuantas medidas se tomaron y de haberle dado participación a cuantos funcionarios consideró necesarios. Es más, tan acertado fue recurrir a Echaniz y Degrati que gracias a su intervención se pudo acceder al contenido de la computadora".

Si actuaron bajo una orden policial, razonó, la intervención de los funcionarios "no puede tomarse como delictual. Se había ordenado al titular de AUE que se accediera a la computadora y éste actuó en consecuencia". Por los mismos argumentos desestimó que hayan incurrido en incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Los archivos. Para reforzar su planteo, enfatizó que la pericia de Gendarmería Nacional sobre la computadora personal de Medina no advirtió en esa manipulación "perjuicio alguno" que "justifique una investigación penal", ya que no se eliminaron ni adulteraron archivos (ver aparte).

Por último, descartó que haya existido violación de sellos porque la computadora "estuvo todo el tiempo debidamente cautelada y cuando pasó de una repartición a otra se hizo en forma documentada". En base a estos argumentos requirió que se desestime la denuncia, lo que ahora será definido por la jueza Rodenas.

"Borrados pero no por acción humana"

El informe de Gendarmería Nacional sobre la computadora Mac de Luis Medina concluyó que “no han sido hallados archivos borrados en el período comprendido entre el domingo 20/12/2013 y el jueves 02/01/2014”. Por esto el fiscal Covani descartó que haya existido adulteración de pruebas. Según el informe, los archivos modificados no obedecieron a una acción humana sino a cambios automáticos del sistema operativo: “Para el caso de archivos creados en dicho lapso, cabe aclarar que salvo los archivos de usuario, como ser PNG, TIFF y JPEG; el resto corresponde a información de utilidad para el sistema operativo”.

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