Policiales

Un empresario fue baleado en un intento de robo ante un semáforo

Sucedió ayer a la tarde en la zona norte de Rosario, cuando dos personas a bordo de una moto pretendieron arrebatarle un bolso con dinero. La víctima  llegó manejando al hospital.

Viernes 20 de Junio de 2014

Un empresario fue baleado ayer a la tarde en un intento de robo ocurrido en la zona norte de Rosario, cuando dos personas a bordo de una moto pretendieron arrebatarle un bolso con dinero que no está claro que la víctima haya llevado consigo. Es que el hombre sostuvo más tarde, en su declaración a la policía, que nunca tuvo en su poder el bolso que los ladrones le reclamaban a los gritos. Lo explicó después de haber sido atendido en un sanatorio céntrico hasta el cual llegó por sus medios con un balazo de grueso calibre en la pierna derecha.

Luciano M., un empresario de 42 años, se dirigía a su casa de la zona norte en su Volkswagen Vento. Iba por el carril central de la avenida Luis Cándido Carballo y al llegar a Esteban Echeverría el semáforo dio el rojo y tuvo que detener la marcha. Entonces una moto tipo enduro blanca en la que iban dos personas jóvenes se le puso a la par, sobre el carril derecho. Allí uno de los maleantes rompió la ventanilla delantera derecha del auto y la emprendió a los tiros.

"Nosotros vimos que uno se bajó y le apuntó al hombre que iba en el Vento con una pistola grande. Le gritó algo y le disparó entre tres y cinco tiros", expresaron los empleados de una concesionaria que lograron ver cómo se desarrollo el hecho. "Estaban vestidos con jean, común, el que tiraba lo hizo varias veces y el del auto reaccionó. Puso la marcha y arrancó a toda velocidad por Carballo para el lado de bulevar Avellaneda", abundaron los empleados.

El hecho no duró más de 30 segundos. Cuando lo balearon Luciano no dudó y escapó por Carballo pero por el carril contrario, de contramano, en tanto los dos delincuentes que iban en la moto tomaron por Echeverría hacia el norte. "Se fueron tirando tiros", expresó un mecánico que tiene su taller en diagonal al lugar donde sucedió el hecho.

Misterio. Entre las 16 y las 17 un misterio rodeó el hecho ya que no se sabía quién conducía el auto ni si las heridas recibidas eran de gravedad. Y si bien la conmoción en esa esquina del barrio terminó minutos después de las 16, para Luciano M. ese fue el momento de tomar una serie de decisiones que finalmente lo llevaron a la guardia del Sanatorio Americano.

Fue precisamente allí donde llegó manejando su propio auto y muy asustado, alrededor de las 17. Una vez que ingresó a la guardia los médicos constataron que tenía una herida de bala de grueso calibre en la pierna derecha, a la altura de la pantorrilla, pero que no revestía mayor gravedad. El VW Vento estaba estacionado en el garaje del centro asistencial, con las llaves puestas y las balizas encendidas."No me robaron nada, me gritaron que querían plata, pero pero yo no llevaba nada", dijo Luciano a LaCapital, mientras estaba sentado y visiblemente conmocionado en el hall del sanatorio y rodeado de su familia. A las 19.30 se retiró a su casa por sus propios medios y ayudado por muletas para caminar.

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