Un empleado de seguridad falleció de un paro cardíaco pero antes fusiló a un ladrón
Marcelo Vidal tenía 48 años y en la madrugada de este miércoles, mientras estaba de servicio, le disparó seis balazos a un delincuente que había asaltado a clientes de una estación de servicio donde trabajaba.
Miércoles 14 de Septiembre de 2016
Un empleado de seguridad de una estación de servicio de Tupungato murió de un paro cardíaco después de matar de seis balazos a un delincuente que acababa de asaltar a mano armada a dos clientes.
Se trata de Marcelo Vidal (48 años), quien esta madrugada y mientras estaba de servicio en una estación YPF, de Tupungato, advirtió que dentro del minimarket un delincuente armado apuntó a dos clientes de 25 y 30 años y les robó los celulares.
Antes que escapara junto a su cómplice, Vidal le dio la voz de alto a los ladrones, pero uno de ellos se negó y se produjo un tiroteo.
Como consecuencia del mismo Franco Galdame, de 22 años, recibió tres disparos en el pecho, otro en la ingle, uno en un brazo y el sexto en una pierna, y murió en el lugar.
A los pocos minutos llegó al lugar la Policía y una ambulancia, cuyo médico luego de constatar la muerte del ladrón, asistió a las víctimas.
Fue en ese momento cuando Vidal se descompensó y fue trasladado al Hospital Scaravelli, donde poco después murió de un paro cardíaco.
El hecho conmocionó mucho a sus compañeros y los habitantes de la zona debido a que era una persona respetada y querida por todos.