Un cuidacoches denunció que en la comisaría 7ª lo golpearon y amenazaron con "terminar como Franco Casco"
Esa amenaza fue lo que decidió a Lovera a hacer la denuncia en la Fiscalía de Violencia Institucional a cargo de Carina Bartocci, quien tomó la denuncia y decidió pasar el tema a la Dirección de Asuntos Internos de la policía santafesina, que deberá investigar y exponer un informe sobre la situación a más tardar el martes venidero.

Sábado 07 de Mayo de 2016

Carlos Lovera, un hombre que cuida y lava autos en la zona de Francia y Tucumán, aseguró que el jueves a la mañana fue víctima de un brutal golpiza y apremios ilegales de parte de un policía que reviste en la comisaría 7ª. Y que una vez en la seccional, como última amenaza el uniformado le dijo que si hacía la denuncia judicial del hecho "iba a terminar como Franco Casco", el joven que apareció en el río Paraná el 30 de octubre de 2014, luego de haber salido el 7 de octubre de la misma seccional de Cafferata al 700.

Esa amenaza fue lo que decidió a Lovera a hacer la denuncia en la Fiscalía de Violencia Institucional a cargo de Carina Bartocci, quien tomó la denuncia y decidió pasar el tema a la Dirección de Asuntos Internos de la policía santafesina, que deberá investigar y exponer un informe sobre la situación a más tardar el martes venidero.

Operativos reiterados. Lovera, de 44 años y padre de dos hijos, expresó que "en los últimos tiempos se realizaron varios operativos de tránsito en la zona del hospital. El del jueves a la mañana, entre las 9.30 y las 10, fue el segundo o tercero de la semana. La gente de la Municipalidad viene con apoyo de la policía, que nos pide los datos y nos saca fotos para tenernos identificados".

El hombre, que trabajó en empresas de seguridad privada y tiene estudios de tornería y de electricidad, trabaja cuidando y lavando autos sobre avenida Francia desde hace unos cinco años. "Tengo 44 años y nadie me da trabajo", reflexionó. Lovera estudio algunos años de secundaria y lo que intentó, dice, fue "defender mis derechos".

"Cuando fue el operativo de tránsito llegaron junto a los inspectores municipales dos móviles de la policía. Un oficial se bajó del patrullero y fue encarcelando a mis cuñados y sobrinos. Más o menos éramos seis o siete los que también estábamos lavando autos. Y a mi me apuntó con una escopeta y me subió a otro patrullero. Allí me empezó a insultar y me dijo «cancherito, ¿sos vivo vos?, h.. de p..., no sabes la verdugueada que te vamos a dar», y un montón de barbaridades. Ibamos para la 7ª y yo le dije que me respetara, que no era digno de usar ese uniforme, que ni siquiera respetaba a su compañera mujer. Cuando llegamos a calle Cafferata clavó los frenos y me dio un culatazo que me rompió la boca, después me esposaron", aseguró.

Lovera muestra uno de sus ojos amoratados y el labio inferior hinchado. "Cuando llegamos a la comisaría me siguió pegando, me dieron una patada en el riñón y golpes por todos lados. Yo empecé a gritar y apareció un oficial que me sacó las esposas y me dijo que me cuidara, que todos sabemos lo que le pasó a Franco Casco y que yo debía respetar a la policía".

La víctima contó que luego lo llevaron atrás del penal y se cruzó al policía que le había pegado primero. "Fuiste vos quien me pegó y sos tan cobarde que ni me vas a decir cómo te llamas, le dije. Y me respondió que se llamaba Pablo Escobar y que le decían el rompehuesos".

Amenazados. En tanto, mientras Lovera era trasladado de un sector a otro de la seccional, a sus allegados y familiares los mantenían en otra habitación, amedrentándolos y gritándoles. Es más, un agente se acercó e insistió sobre la misma amenaza. Lovera contó que "les dijeron que se quedaran tranquilos, que si no los iban a matar uno por uno o les iba a pasar lo de Casco. Y les aseguraron que no iban a tener problemas para trabajar, que sólo tenían problemas conmigo".

La víctima de los apremios explicó que al dejarlo en libertad le entregaron un acta donde consta que le habían achacado "amenazas y lesiones", pero no le mostraron la denuncia que respalda esa acusación, aunque le dijeron que la había presentado un agente de tránsito.

"Salí de ahí y me fui al Ministerio Público de la Acusación a hacer la denuncia. Hoy fui al médico forense y constató mis lesiones. Tengo golpes internos, pero los más visibles son en la boca y en un ojo. Confío en la Justicia y a pesar de que tuvimos temor decidimos hacer la denuncia para que ésto no vuelva a suceder y porque nosotros vivimos de ésto y necesitamos comer. De nuestro trabajo dependen unas seis familias", sostuvo Lovera. Y agregó: "Estamos aterrorizados y tememos que no nos dejen trabajar y que nos detengan seguido", casi las mismas palabras que figuran en la denuncia en Fiscalía.