Policiales

Un comerciante resultó baleado en un violento atraco a una rotisería

Cristian Stefano, de 40 años, fue herido en un brazo y ya le dieron el alta. El asalto ocurrió la noche del sábado en barrio Azcuénaga. Los cuatro hampones huyeron antes de lo previsto.

Lunes 17 de Agosto de 2015

Cuatro maleantes que el sábado a la noche entraron a una rotisería del barrio Azcuénaga no pudieron llevarse la recaudación del negocio porque la esposa del dueño del local alcanzó a activar la alarma. Sin embargo, antes de marcharse los hampones actuaron en forma cruenta: uno de ellos abrió fuego y uno de los proyectiles perforó un brazo del comerciante.

El comerciante asaltado, de 40 años, fue atendido en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) pero ayer ya le habían dado el alta. En tanto, los delincuentes se alzaron con la billetera de uno de los clientes que se encontraban en ese momento en el local.

"Al piso". Fuentes policiales confirmaron que el atraco ocurrió pasadas las 22.30 del sábado. A esa hora, en la pizzería, brasería y rotisería Ayelén, situada en Matienzo 2110 había nueve clientes mientras que, detrás del mostrador, se encontraban Cristian Stefano, de 40 años, y su esposa.

En ese momento irrumpieron tres hombres y una chica armados. Apenas ingresaron al local, los ladrones vocearon la orden de rigor: "Todos al piso", gritó uno de los intrusos mientras encañonaba a las personas que esperaban la comida que habían pedido.

Distracción. "Apenas entraron al negocio a nosotros ni siquiera nos miraron. Primero encararon a los clientes. Entonces mi señora aprovechó ese momento de distracción de los ladrones. Se agachó, caminó hasta el mostrador y activó la alarma que está abajo (del mueble). Yo me asusté y corrí hacia la cocina. Como las tres sirenas de la alarma sonaron fuerte dentro de la casa los tipos se asustaron y uno de ellos disparó entre cuatro y cinco balazos y uno me alcanzó en el brazo", explicó Stefano a LaEN_SPACECapital pasado el mediodía de ayer, mientras continuaba con su brazo vendado y sostenido por un pañuelo.

El asalto duró escasos minutos, pero los malhechores tuvieron tiempo para apoderarse de la billetera de uno de los clientes. Al parecer, desalentados al saber que ya había sido alertada la policía, los hampones se marcharon corriendo.

Una vez en la calle, se subieron a un Volkswagen Polo ocupado por dos cómplices que los aguardaban en Cerrito entre Matienzo y Camilo Aldao.

Un rato después, efectivos del Comando Radioeléctrico llevaron a Stefano al Heca, donde los médicos le realizaron las curaciones de rigor. "Me hicieron una placa y vieron que el proyectil entró y salió pero por suerte no afectó ningún órgano vital. Me vendaron porque no puedo mover el brazo. Tengo que volver al hospital si se me hincha o infecta", explicó el comerciante.

Bien vestidos. Stefano brindó una descripción de los ladrones. "Estaban bien vestidos. Dos de los ladrones llevaban camperas caras. Estaban armados con un revólver calibre 38, una pistola nueve milímetros y una pistola recortada. Tenían entre 25 y 30 años y no parecían nerviosos", detalló la víctima.

El comerciante baleado comentó que ayer no pudo abrir el negocio. "Todavía no puedo trabajar. No tengo empleados y me ayuda mi señora", indicó mientras el padre se disponía a poner una tira de asado en la parrilla de la brasería.

Stefano señaló que el del sábado es el primer episodio delictivo que sufrió desde que abrió el local doce años atrás. "Cuando los dueños de este negocio eran mis padres, a mi papá le robaron y le pegaron un tiro en la cara", recordó.

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