Martes 19 de Diciembre de 2017
Juan Delmastro es uno de los 13 policías acusados de integrar la asociación ilícita de Los Monos y ayer protagonizó un careo con una testigo que, para su situación, es clave. Se trata de una policía que en la etapa de instrucción de la causa sostuvo que a Delmastro lo apodaban "Tiburón". Ese fue el principal punto que el acusado puso en debate cuando se encontró cara a cara con su antigua camarada. El alias en cuestión fue el que permitió identificar al ex uniformado en una escucha telefónica en la que le daba la venia a "Monchi" Cantero para atacar a tiros a un búnker en el que murió una adolescente.
La testigo que declaró durante el debate es María de Los Angeles V., una policía que coincidió con Delmastro en dos reparticiones: el Comando Radioeléctrico y en la División de Inteligencia de la disuelta Drogas Peligrosas.
"¿Quién es Tiburón?", le consultó el fiscal Gonzalo Fernández Bussi, y ella no dudó: "Tiburón es Delmastro", sostuvo.
Por ese motivo, el defensor del ex policía, Sergio Larrubia, solicitó al Tribunal que habilitara la posibilidad de un careo entre la testigo y el acusado. Para el letrado, la uniformada incurrió en una serie de contradicciones en su declaración y por eso el careo se hacía necesario.
Antes de resolver si o aceptaba o no, el presidente del tribunal, Ismael Manfrín, ordenó retirar a V. de la sala y escuchar lo que el propio Delmastro tenía para decir. Lo central: que el apodo "Tiburón" no se utilizaba para identificarlo puntualmente a él sino a todas las personas que trabajan o trabajaron en el Comando Radioeléctrico.
Un apodo y sus porqués
"Yo estuve en el Comando desde 2011 hasta 2014. Y ese apodo que ella dice viene de un dicho: que para ser gente de Comando había que comerse a un hombre. Por eso se les dice «Tiburón», en cargada", dijo.
Manfrín aceptó el careo y la testigo reingresó en la sala.
Además de estar acusado dentro de la causa por asociación ilícita y violación de secreto, sobre Delmastro pesa una condena a seis años y seis meses como partícipe secundario en el homicidio de la adolescente Lourdes Cantero, ocurrido el 14 de mayo de 2013 a las 22, cuando un grupo se acercó a la casa de Conscripto Bernardi 6374 (barrio de La Carne), bajó de una moto y baleó el frente. Uno de los tiros atravesó una ventana e impactó en el pecho de Lourdes, que murió en el auto de un vecino camino al hospital.
Uno de los elementos para determinar las responsabilidades de Delmastro en ese crimen provino de la instrucción de la causa contra la banda de Los Monos que hoy se ventila en juicio oral y público. Fue una conversación telefónica que quedó registrada durante las intervenciones telefónicas realizadas en 2013 a presuntos miembros de la banda.
En uno de los llamados, tomado antes del homicidio, se escucha a "Monchi" (las pericias acústicas confirman su identidad) consultar a un hombre apodado "Tiburón" si un búnker que, en teoría, funcionaba en esa casa, estaba protegido por Drogas Peligrosas, adonde Delmastro prestaba servicios.
"Lo tienen habilitado acá pero no importa, dale tranquilo", le responde esa persona. Luego, Machuca ordenó que balearan el frente de la casa.
Las voces de ese diálogo captado eran masculinas. Por consiguiente, para establecer a quién correspondía el sobrenombre los colaboradores del juez instructor convocaron a cuatro policías mujeres de Drogas Peligrosas, ya que citar a hombres como testigos implicaba la posibilidad de hacerle prestar juramento a alguien que podría luego quedar como imputado y que, en esa condición, no debe aportar declaración jurada. El testimonio de María de los Angeles V. fue el que reveló que Tiburón era Delmastro.
Ayer, cuando estuvieron cara a cara, Delmastro increpó a la testigo, a la que le reclamó incesantemente que dijera la verdad. Una y otra vez repitió que "Tiburón" era un apodo general, que no lo denominaba solamente a él. "Tu marido también es de Comando y le decíamos Tiburón Blanco. ¿Te acordás que jodíamos con eso?".
La testigo reafirmó que uno de los apodos que usaba Delmastro era "Tiburón", y él la hizo responsable de problemas familiares, como la pérdida de un embarazo de su mujer.
En los hechos, con la condena por la muerte de Lourdes, la identificación de Delmastro quedó probada. Pero además cabe mencionar otro dato: cuando se le solicitó una muestra de voz a Delmastro para cotejarla con la de la grabación, este se negó. Para la Fiscalía, una persona inocente habría aportado la muestra.