Miércoles 25 de Enero de 2017
Los hechos de piratería del asfalto suelen crispar el humor de los encargados de seguridad de una provincia. Por eso cuando el pasado viernes al mediodía un hombre con sus manos precintadas llegó hasta el destacamento de policía de la localidad de Arminda denunciando el robo de su camión, se encendieron todas las alarmas. Sin embargo, el relato del camionero no resultó convincente para el personal de la Policía de Investigaciones (PDI) que lo entrevistó. Así, con el correr de los días el chofer terminó confesando anteayer que en realidad había entregado la carga, que finalmente fue recuperada en un depósito de la ciudad de Pérez. En tanto, el camión ya había sido hallado el sábado sin mercadería en un camino rural de la zona de Zavalla.
Además de confesar su participación en el robo, el chofer contó que había actuado con un cómplice. Ambos fueron imputados ayer por el fiscal Carlos Covani.
El camionero, un hombre de 45 años identificado como José Leonardo D. R., fue acusado por los delitos de "falsa denuncia en concurso real con defraudación en calidad de coautor". En tanto su compañero César Damián M., de la misma edad y ocupación, quedó acusado de "defraudación en calidad de participe necesario y tenencia ilegítima de arma de fuego" ya que le incautaron dos revólveres calibre 32. Ambos recuperaron la libertad luego de pagar una fianza de cinco mil pesos, aunque continuarán vinculados con la causa judicial.
Maniatado
Alrededor de las 14 del viernes los policías que estaban de guardia en el destacamento 4º de la localidad de Arminda, unos 50 kilómetros al oeste de Rosario, se sorprendieron al ver llegar exhausto a un hombre con sus manos maniatadas con precintos.
El recién llegado se identificó, contó que trabajaba en una empresa de transporte de carga tercerizada por la firma Rosental y denunció que a cerca de las 7 de la mañana le habían robado el camión Mercedes Benz 710 color blanco sin acoplado en el que transportaba mercadería de esa firma valuada en 500 mil pesos que debía repartir en supermercados. Entre otros artículos, el vehículo llevaba cerveza, salsa de tomate, latas de durazno, botellas de alcohol, elementos de limpieza y perfumería, botellones de agua mineral y verduras.
El camionero contó que luego de pasar por el semáforo de Sorrento y la colectora este de Circunvalación para tomar por la autopista a Santa Fe con dirección a Puerto Gaboto fue interceptado por cuatro hombres armados que se movían en un Volkswagen Bora gris cuya patente no pudo recordar. Así fue desgranando el relato básico de un típico hecho de piratería del asfalto. Dijo que lo bajaron del camión y que bajo amenazas de muerte lo hicieron descender del rodado para subirlo al Bora. A partir de entonces, según contó, nada supo del vehículo y de la carga que transportaba.
Dudas
Luego de realizar la denuncia en el destacamento, el conductor del camión prestó declaración ante efectivos de la PDI para finalmente retirarse a su domicilio en Pérez. Sin embargo, nada de lo relatado por el camionero resultó creíble por los pesquisas de investigaciones.
"El relato tenía muchas fisuras y al declarar el hombre se mostró muy nervioso y dubitativo. Entonces se resolvió convocarlo nuevamente ayer (por el lunes) y las dudas que exhibió en sus primeras declaraciones lo fueron cercando hasta que terminó por admitir que en realidad había entregado la carga", explicó el comisario Jorge Albornoz, a cargo del Distrito Rosario de PDI.
Así se estableció que en realidad José D. R. había trasladado la carga hasta un depósito ubicado en Irigoyen al 1100 de Pérez. Y luego se hizo llevar hasta las inmediaciones de Arminda donde realizó la falsa denuncia. Para los investigadores, su compinche César M. sería quien habría dejado abandonado el Mercedes Benz 710 en un camino rural.
El lunes por la tarde, con órdenes tramitadas por el fiscal Carlos Covani, efectivos de la PDI realizaron una serie de allanamientos en las localidades de Pérez y Soldini y así lograron recuperar la carga robada. Además fueron detenidos los dos camioneros y se incautaron dos revólveres calibre 32.
Ayer por la mañana los detenidos fueron imputados en una audiencia presidida por el juez Luis María Caterina, quien les impuso prisión preventiva. Sin embargo, luego de pagar una fianza de cinco mil pesos cada uno recuperaron su libertad, más allá de que siguen imputados.