Martes 10 de Junio de 2008
Un suboficial de la policía rosarina fue baleado por tres hombres a los que intentó detener cuando presuntamente cometían un atraco en una humilde vivienda del barrio Las Flores. En el suceso también resultó herido el dueño de casa, quien recibió un corte en el cuello con un cuchillo. Los asaltantes no se habrían llevado ningún elemento de valor aunque los investigadores sostienen que la presencia de los delincuentes en la propiedad "tuvo una finalidad precisa" que "las víctimas están ocultando".
Todo se inició cerca de las 18.40 del domingo en Las Flores Sur, una barriada donde se mezclan casas de material con ranchos de chapas. A esa hora, Norma Viviana Alegre, de 24 años, se presentó en la subcomisaría 19ª y, desesperada, les dijo a los agentes que tres desconocidos habían ingresado a su casa de Estrella Federal al 1700 por los fondos. En la vivienda, según señaló, estaban su pareja, Horacio Bonelli, de 28 años, y sus hijas de 6, 7 y 11 años a merced de los intrusos. "La mujer dijo que los tipos habían entrado por los fondos de la casa y que ella había podido escapar", explicó una fuente policial.
Ante la denuncia, las autoridades de la subcomisaría dispusieron que tres suboficiales, dos sargentos y un cabo, acudieran a la propiedad de Alegre. Apenas arribaron, los uniformados se sorprendieron porque la puerta estaba cerrada por dentro y nadie respondía a los pedidos de los efectivos para que abrieran.
Herido. "Los policías tuvieron que derribar la puerta para ingresar", explicó el comisario Norberto Peyronel, jefe de la seccional de Las Flores.
Así, dos de los policías lograron entrar a la vivienda mientras que otro efectivo escaló el techo. Una vez adentro, los uniformados distinguieron a Bonelli tirado en el suelo y herido con un corte en el cuello. Mientras lo asistían, escucharon dos disparos de armas de fuego. Entonces salieron al patio y escucharon un grito estremecedor. "Me dieron un balazo", alcanzó a gritar el cabo César Canciani, de 34 años.
En ese momento, los policías levantaron la vista pero, según Peyronel, no pudieron divisar a los agresores que, al parecer, escaparon por los fondos de la propiedad. Canciani fue auxiliado por sus compañeros y, un rato después, una ambulancia lo trasladó al Centro de Trauma y Emergencia del Sanatorio Parque. Allí, los médicos comprobaron que el balazo había ingresado por la tetilla izquierda y le había perforado el intestino delgado. "Le tuvieron que extirpar tres centímetros del intestino", explicó el oficial consultado.
Anoche, el suboficial estaba internado en la sala de terapia intensiva, pero su vida no corría peligro. En tanto, mientras un portavoz policial indicó que Bonelli fue atendido en el Hospital de Emergencias, una empleada de ese centro asistencial señaló a LaCapital que el muchacho no había ingresado al Heca.
Dudas. Entre los interrogantes que se plantea la policía está el por qué los ladrones no se llevaron nada cuando en el lugar había varios electrodomésticos y ante ello algunos responden extraoficialmente que "se pueden haber llevado algo que los dueños de casa no quieren declarar". Y, en ese marco, no descartan que el hecho esté vinculado a un ajuste por venta de drogas.
Ayer al mediodía, los ocupantes de la casa de Estrella Federal al 1700 no estaban. La puerta estaba cerrada con un candado y sólo asomaba una luz tenue desde el interior de la vivienda. En la vereda, algunos vecinos decían que no sabían nada acerca del suceso.