Miércoles 27 de Agosto de 2008
La madrugada de ayer, un muchacho de 22 años fue hallado muerto de un balazo en la zona sur de la ciudad. Hasta anoche, los pesquisas no habían determinado la motivación del ataque, pero analizaban dos teorías. Una de ellas es que al joven lo mataron por una venganza. Esa hipótesis está basada, según una fuente policial, en que el joven fallecido tenía prontuario abierto por un robo a mano armada. La otra posibilidad es que el muchacho recibió el tiro mortal después de que supuestamente intentara cometer un atraco con un revólver de juguete que apareció junto a su cuerpo. "Tal vez quien lo mató fue víctima de ese robo", especuló otro vocero policial.
Damián Melgarejo tenía 22 años y vivía en una casa situada en Chacabuco al 3500. Cerca de la una de ayer, varias detonaciones sobresaltaron a los vecinos del Pasaje 414 al 4800 (a la misma altura de Abanderado Grandoli). Los habitantes de la barriada salieron a la calle y vieron el cuerpo de un muchacho tirado sobre la vereda, junto a un árbol. Estaba boca abajo, vestido con un vaquero, una remera, un buzo y una campera.
Al parecer, los atacantes dispararon varios balazos, pero sólo un proyectil atravesó la espalda de Melgarejo y le salió por el pecho. Al lado del cuerpo había una réplica de un revólver calibre 22, de plástico gris.
Pocos indicios. El sitio donde fue encontrado el cadáver del muchacho está ubicado cerca de un complejo Fonavi y del polideportivo municipal Balneario del Saladillo. Quienes hallaron el cuerpo sólo atinaron a contactarse con la policía y, un rato después, agentes de la comisaría 11ª y de la Brigada de Homicidios arribaron a la escena del crimen.
En rigor, en la reconstrucción preliminar del suceso, los pesquisas recolectaron solamente indicios a través de los testimonios brindados por los vecinos. "Algunos testigos dijeron que escucharon el sonido del motor de una moto, pero nadie la vio", explicó una fuente policial. Sin embargo, otros vecinos dijeron haber observado como dos motociclistas se alejaban de la escena del crimen a toda velocidad.
Anoche, los pesquisas evaluaban varias hipótesis acerca de la motivación del violento suceso, pero dos aspectos llamaron la atención de los investigadores: la ausencia de un reguero de sangre en torno al cuerpo del joven asesinado y que no se hallaron ojivas ni cápsulas de los proyectiles disparados.
A su vez, uno de los voceros consultados señaló que Melgarejo estuvo nueve meses detenido por un robo a mano armada. Hasta anoche, él o los agresores no habían sido localizados por la policía. l