Un asesinato sin autor establecido, pero del que todos hablan en barrio Triángulo
La investigación del crimen de Martín López, muerto de un disparo en la cabeza durante una pelea entre vecinos en Felipe Moré al 3800, quedó varada entre las acusaciones cruzadas de dos familias: la de la víctima y la de un hombre que figura por el momento como sospechoso, pero sobre el cual aún no existen pruebas sólidas en contra. En ese marco, y pasados ocho días del asesinato, los pesquisas aún no pudieron determinar fehacientemente qué sucedió y quién fue a ciencia cierta el autor del disparo.

Domingo 23 de Agosto de 2009

La investigación del crimen de Martín López, muerto de un disparo en la cabeza durante una pelea entre vecinos en Felipe Moré al 3800, quedó varada entre las acusaciones cruzadas de dos familias: la de la víctima y la de un hombre que figura por el momento como sospechoso, pero sobre el cual aún no existen pruebas sólidas en contra. En ese marco, y pasados ocho días del asesinato, los pesquisas aún no pudieron determinar fehacientemente qué sucedió y quién fue a ciencia cierta el autor del disparo.

El asesinato se produjo alrededor de las 22 del jueves 13. Fue una balacera que levantó quejas en el barrio, donde muchos alegan estar expuestos a la violencia de dos bandos en pugna. López, de 35 años, compartía una reunión familiar en la casa de una hermana en Felipe Moré 3888 cuando se escucharon detonaciones de armas de fuego y gritos. Según la versión aportada por los allegados a la víctima, López se levantó de su silla y salió a la calle para ver qué sucedía.

Contra el "Pacha". En la vereda, siempre según familiares que hablaron con este diario en la guardia del Hospital Clemente Alvarez, López se cruzó con un vecino, José M. conocido por el sobrenombre de Pacha, que vive en la misma cuadra y con el cual todo el grupo familiar mantiene una pésima relación. Allí se produjo entonces una discusión cuando López le pidió explicaciones a Pacha , al que acusaba como autor de los disparos. En esa reyerta sobrevino el tiro que pocas horas después apagaría la vida de López.

A los pocos minutos, la policía llegó al lugar y, tras tomar conocimiento de boca de los familiares de López, se llevaron demorado a José M. Con el correr de las horas, los efectivos de la seccional 19ª, por orden del juez de instrucción Juan José Pazos, tuvieron que dejar en libertad al hombre, al que se le tomó declaración informativa. Un examen de dermotest (que busca rastros de pólvora en las manos) dio negativo y la policía no pudo hallar el arma utilizada en el hecho. Además, a Pacha lo detuvieron en su casa, lo que indicaría que no intentó huir.

Con el "Pacha". Rosalía M., hermana del sospechoso, salió a defender a su hermano. En diálogo con LaCapital aseguró que en el barrio, los vecinos juntaron 88 firmas en respaldo a Pacha. "Mi hermano es inocente. Esas personas lo ensuciaron porque hay bronca de antes pero él no tuvo nada que ver con esa muerte. El trabaja de albañil para un arquitecto y por pedido del juez se tuvo que ir vivir en forma transitoria a otra casa para evitar problemas con los vecinos", destacó la mujer.

La punta del ovillo habría que buscarla unas dos semanas antes del crimen de López, según Rosalía, cuando Pacha se dirigía en auto a la casa de un amigo que vive cerca de allí. En el trayecto, siempre según la versión de la mujer, su hermano se "llevó por delante" un asalto. Dos hombres, uno de ellos con un revólver, intentaban derribar de una moto a una mujer que llevaba a una nena. Uno de los delincuentes habría sido un familiar cercano de López. De acuerdo a esa historia, José M. intervino en defensa de la mujer y abortó el asalto.

Entonces se reavivaron las peleas y diferencias entre las dos familias. Antes de aquel episodio, Rosalía contó que una sobrina suya había sufrido un robo en su casa y que los autores fueron familiares de López. Las escaramuzas al parecer se prolongaron hasta el jueves 13. Rosalía admitió que no estuvo en el lugar cuando sucedió el crimen, y reconstruyó lo ocurrido de boca de vecinos, lo que le restaría verosimilitud a la secuencia: ella al menos no fue testigo del suceso.

"A mi hermano ese día primero lo insultaron ellos. Había un grupito de pibes en la vereda. La mayoría estaba en una reunión familiar. Empezó una discusión y él se corrió de ahí cuando se escuchó un disparo", contó ayer.

Una carta al juez. Una copia de la carta en defensa de Pacha llegó a este diario y también a manos del juez Pazos. "Los invitamos cordialmente a recorrer las calles del barrio Triángulo y hablar con los vecinos, quienes están cansados de tanta injusticia. Pacha es un buen vecino y muy atento a quien nos debemos muchos de los aquí firmantes, acreditando que su familia es merecedora de todo nuestro apoyo y solidaridad", dice el texto. Rosalía, por su parte, agregó: "Mi hermano vive aquí hace más de 12 años. Con todo esto que pasó mis sobrinos ahora reciben amenazas en forma permanente. Les dicen que van a prenderle fuego la casa, son chicos jóvenes que trabajan y están encerrados por miedo".

La gran comilona. Este diario comprobó que hay gente en el barrio que está lejos de compartir el enfoque de esta joven. "Pacha se hace el Papá Noel. Hace regalos y favores a vecinos, organiza grandes comilonas o almuerzos multitudinarios gratuitos en la calle para toda la gente. Por eso debe haber gente que lo aprecia o lo defiende, pero todos saben que no es un santo", contó a este diario un vecino que no simpatiza con ninguno de los grupos en disputa. "Hay que verlo al Pacha vestido de cocinero con delantal blanco y gorro, revolviendo en esas ollas como para campamento en plena vereda", contó el muchacho que acepta hablar del célebre vecino con estricta reserva de su nombre por obvia razones.

"Si uno va un domingo al mediodía por ahí se va a encontrar con una larga mesa montada en la vereda y la gente comiendo lo que el mismo Pacha cocinó", agregó el vecino. El crimen de López es un tema del que se hablará durante mucho tiempo en barrio Triángulo. Los señalamientos que extraoficialmente se hacen sobre Pacha llegan a incluir a su entorno. Algunos sostienen que ni siquiera fue el quien gatilló la 9 milímetros sino un familiar directo.