Un asaltante abatido que tenía título de abogado
Un delincuente muerto el martes al tirotearse con un policía tras el intento de asalto al Registro Automotor en el centro porteño era un ex convicto que se había recibido de abogado en prisión y que, como letrado, había logrado el procesamiento de varios miembros del Servicio Penitenciario Federal.

Jueves 13 de Mayo de 2010

Buenos Aires. — Un delincuente muerto el martes al tirotearse con un policía tras el intento de asalto al Registro Automotor en el centro porteño era un ex convicto que se había recibido de abogado en prisión y que, como letrado, había logrado el procesamiento de varios miembros del Servicio Penitenciario Federal (SPF).

El hombre abatido era Horacio Adolfo Rojo, de 40 años, herido en Uruguay al 700, cerca de Tribunales. Hace tres años había recuperado la libertad tras purgar una condena en el penal de Villa Devoto, donde se recibió de abogado. El letrado protagonizó un episodio particular: había denunciado y logrado el procesamiento de varios agentes del SPF, a los que había acusado de "falsedad ideológica" por prohibirle visitas y salidas transitorias para ir a un establecimiento a estudiar.

La medida contra los guardias fue dispuesta por la jueza Wilma López de Capital Federal y su decisión fue apelada por los imputados a la Cámara del Crimen para su revisión.

Fuentes judiciales bajaron las expectativas sobre un posible vínculo entre el asesinato de Rojo y su denuncia y posterior procesamiento de los agentes penitenciarios. Los voceros allegados a la causa explicaron que, según la acción judicial, los hechos denunciados por Rojo habrían ocurrido en diciembre de 2008 en la cárcel de Devoto, cuando se intentó "lograr su traslado" a otro penal.

Mentira. Uno de los agentes acusados, explicaron los informantes, habría "insertado de manera mendaz, en el parte disciplinario confeccionado que el interno Rojo lo insultó". Y que otros penitenciarios "hicieron constar de manera mentirosa en las actas esos hechos".

Agregaron que "otro de los involucrados mintió al manifestar en el expediente que mantuvo una entrevista con Rojo, y que éste se negó a firmar el acta, por lo que le impusieron al interno una sanción que consistía en la prohibición de visitas y correspondencia por cinco días". l (DyN)