Policiales

Un acusado pidió cambio de defensor y el juicio de la causa Carbón Blanco tuvo que ser suspendido

Héctor Roberto explicó que al tribunal que tenía diferencias con el modo de patrocinarlo. Es en el juicio en el que se investiga el contrabando de más de una tonelada de cocaína hacia Europa.

Jueves 11 de Junio de 2015

El pedido de uno de los imputados de la ciudad de Arroyo Seco para que le cambien a su abogado por disconformidad con el modo de ejercer su defensa obligó a suspender del juicio por el caso conocido como Carbón Blanco, en el que se investiga el contrabando de más de una tonelada de cocaína hacia Europa en un trámite donde están acusadas cinco personas, entre ellas el ex presidente del Club Real Arroyo Seco Patricio Gorosito. Las audiencias en el Tribunal Federal Oral de Resistencia se reanudarán el martes.
 
Cuando estaban por iniciarse las declaraciones de testigos uno de los acusados, Héctor Roberto, de 63 años, pidió la palabra al tribunal. Solamente dijo que requería que fuera cambiado su abogado, Alejandro Espinoza Güerci, por motivos que prefería no explicar, pero relacionados con discrepancias en el modo de patrocinarlo.
 
El tribunal tomó una pausa para considerar el pedido. Cuando regresaron el presidente del Tribunal Oral, Ramón González, indicó que sería imposible asegurar a Roberto una defensa idónea sin que el defensor oficial designado tome el tiempo para imponerse de los 64 cuerpos que tiene la causa. Por consiguiente el trámite seguirá el martes.
 
Roberto es un vecino histórico de Gorosito. En la audiencia de presentación de ayer se presentó como un encargado del ex club Real Arroyo Seco, que fue comprado por Rosario Central en 2008, como una especie de mánager del fútbol, tanto de las cuestiones deportivas como del trámite. Tanto la fiscalía como la Administración de Aduanas, que es querellante en el caso, lo acusan de ser un engranaje de la organización que planificó y concretó tres envíos de cocaína a Europa. El rol que le atribuyen es trasladar dinero y documentación para garantizar los pagos necesarios para tal fin.
 
Aunque no se explicitaron los motivos, el pedido de cambio de defensor puede estar fundado en los intereses discordantes que surgen entre los distintos acusados en el juicio para obtener escenarios favorables. Distintas fuentes de este caso son claros en que todos los defensores particulares, todos de Buenos Aires, pertenecen al mismo estudio jurídico o trabajan de manera coordinada. Y que el hilo que los conecta es ser sostenidos por Carlos Alberto Salvatore, el abogado porteño que es juzgado como quien ideó, planificó y estructuró económicamente la empresa criminal que realizó los contrabandos.
 
Por cuestiones de salud, Salvatore sigue el juicio por teleconferencia desde el pabellón hospitalario de la cárcel de Ezeiza. Tiene 58 años, reside en Capital Federal y fue detenido en Rosario en 2012.  En marzo quedó implicado en un escándalo al ser grabado en una conversación con su esposa en la que afirmaba que iba a pagar para investigar a la jueza federal chaqueña Zunilda Niremperger, quien mandó a juicio a todo el grupo.
 
La idea que predomina es que las defensas de todos los imputados están estructuradas bajo la consigna de que nadie entre los otros acusados, diciendo algo en el juicio, perjudique o agrave más la actual situación procesal de Salvatore. Gorosito ya con ello encuentra un problema: su principal objetivo es demostrar, como le dijo ayer a este diario, que él no tenía un rol de conducción en la banda sentada en el banquillo. 

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