Un abogado vivió momentos de terror al ser emboscado en la autopista a Córdoba
Sucedió anoche entre Funes y Rosario. Le tiraron una pieda en el pavimento y cuando estaba en la banquina lo abordaron dos hombres en moto. La víctima alcanzó a escapar y cruzar al cantero central.

Jueves 09 de Abril de 2015

Un abogado rosarino vivió un momento de extrema tensión anoche cuando circulaba con su coche por la autopista a Córdoba entre Funes y Rosario y tuvo que detener la marcha en la banquina por un desperfecto mecánico. Dos delincuentes en moto intentaron asaltarlo, pero el joven logró salir del vehículo y correr hacia el carril central de la carretera para pedir auxilio.

El caso no es el primero que ocurre en esa importante vía de comunicación, especialmente en el tramo comprendido entre Rosario y Funes. De hecho, la seguidilla de atraco a automovilistas hizo que el gobierno dispusiera una presencia policial, con patrulleros y camionetas, en la zona entre Circunvalación y puente peatonal a la altura de calle Wilde.

Nicolás, la última víctima que se reportó en la zona, no olvidará jamás lo ocurrido ayer, alrededor de las 20.30 cuando regresaba desde la casa de un amigo en Roldán hacia Rosario.

En diálogo con La Capital, el joven abogado contó que a esa hora ya había pasado por el barrio cerrado Kentucky de Funes y se aproximaba hacia Rosario. "Iba detrás de otro auto, tratando de pasar un camión por el carril izquierdo, y de golpe me encontré con un cascote en el camino. No lo pude esquivar y lo agarré como venía", recordó Nicolás.

"El auto se me plantó. Lo único que podía hacer era frenar y doblar. Así, me pude tirar a la banquina. Lo primero que hice fue llamar a un amigo de Rosario para pedirle que me viniera a buscar, pero no llegué hacerlo", manifestó Nicolás.

De la nada, en medio de la noche y por el lado del acompañante, aparecieron dos hombres en moto. El que iba atrás comenzó a golpear con un arma de fuego el vidrio de la ventanilla y a exigirle que abriera la puerta.

"En forma instintiva alcance a accionar el seguro de las puertas, pero en medio de la desesperación abrí la puerta de mi lado, bajé y salí corriendo. Crucé el pavimento y fui hasta el cantero central. Tenía una miedo terrible. Comencé a correr para el lado del Funes, con el celular en la mano y pensando que los ladrones iban a dar la vuelta y pegarme un tiro. No quise cruzar al otro carril porque estaba todo oscuro y no sabía qué profundidad tenía la zanja. Había un tránsito bárbaro. Fue horrible. Nadie paró al ver a un tipo corriendo, pero lo entiendo", agregó Nicolás.

La víctima finalmente pudo comunicarse con sus amigos de Rosario y también marcar 911. A todo esto, los ladrones se quedaron unos minutos más en los que revolvieron todo en el coche y luego huyeron en medio de la oscuridad por algún sendero rural en dirección a Rosario.

Nicolás contó que poco después alcanzó a divisar las luces azules tipo balizas de un móvil policial y allí recién pudo respirar tranquilo.