Policiales

Un abogado fue condenado por intentar matar a un colega de un tiro

Alejandro Mercado fue hallado culpable del atentado que sufrió en 2015 Guillermo Peyrano, quien a su vez fue víctima de un intento de fraude.

Martes 31 de Diciembre de 2019

El abogado Alejandro Mercado, de 43 años, fue condenado ayer a una pena de 8 años de prisión por el delito de homicidio en grado de tentativa del que fue víctima su colega y ex decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica Guillermo Peyrano la noche del 18 de mayo de 2015 en pleno Paseo del Siglo. En la misma sentencia, conocida el mediodía de ayer en el Centro de Justicia Penal, los jueces Marcela Canavesio, Carlos Leiva y Paula Alvarez absolvieron al acusado por el delito de portación de armas y decidieron sostener el régimen de salidas laborales del profesional, quien trabaja en un estacionamiento céntrico de su familia y por lo tanto sólo pasará las noches tras las rejas.

En los alegatos finales, la fiscal Marisol Fabbro había pedido 10 años de prisión efectiva para Mercado al entender que el abogado tenía motivos para asesinar a Peyrano después de que éste descubriera un intento de fraude de su colega para quedarse con dos campos y un departamento de su consuegra, valuados en 14 millones de dólares.

Sin embargo el defensor de Mercado, el abogado Paul Krupnik, anunció tras el fallo que una vez que se conozcan los fundamentos en febrero apelará la condena a partir de las pruebas presentadas durante el debate: tres personas que acreditaron que Mercado estaba en su casa de barrio Martin el día y la hora en que ocurrió el hecho; un video que lo muestra en esa misma propiedad y en idéntico momento junto a su abuela en el cumpleaños de la mujer; y la captación de las antenas de telefonía que también lo sitúan fuera de la escena criminal.

El hecho

La noche del 18 de mayo de 2015 el abogado Guillermo Peyrano caminaba por el Paseo del Siglo y España hacia su domicilio después de guardar su auto en una cochera cuando un hombre, desde atrás, le disparó un balazo en el cuello y huyó sin robarle nada. Lo que en un primer momento pareció un hecho de inseguridad, con el avance de la pesquisa deparó en un episodio motivado por la venganza.

La investigación recién arrojó resultados en marzo de 2018 cuando la fiscal Fabbro supo que el principal sospechoso del hecho estaba detenido en una cárcel de la ciudad de Villa María, en la provincia de Córdoba, acusado por un fraude inmobiliario. Lo mismo que intentó realizar con Peyrano y que deparó en la denuncia que este abogado presentara en su contra, la que ahora terminó con la condena en primera instancia.

A lo largo de las dos semanas que duró el juicio declararon varios testigos. El primero fue el propio Peyrano, quien manifestó que se dedica a "temas comerciales" y que la única vez que se internó en asuntos penales fue para defender a su consuegra, Angela A., de una inexistente venta de dos campos en la zona de Cañada de Gómez y un departamento en Rosario, por lo que había denunciado a los que aparecían como compradores de esos inmuebles. Uno era el ahora condenado Alejandro Mercado, y la otra es su madre Norma Lorenzetti.

Otro de los testigos de la Fiscalía fue Diego Bermejo, dueño de una concesionaria de la ciudad cordobesa de Marcos Juárez, quien contó que el 6 de diciembre de 2017 su mujer le avisó que en la puerta de su casa había una persona colocando algo en el interior de la rueda de su vehículo y que un instante antes había inutilizado las cámaras externas de la casa. Que al ser advertido salió corriendo y a las seis cuadras fue detenido por un policía. El apresado llevaba puesta una peluca color negra y lentes de armazón oscuro. Se trataba de Alejandro Mercado, que estuvo preso en Córdoba varios meses, acusado por los delitos de daño, violación de domicilio y tentativa de extorsión, hasta ser desvinculado por falta de evidencias.

Bermejo dijo que no conocía a Alejandro Mercado pero que al averiguar supo muy bien quién era. Su padre, César Mercado, está condenado de manera firme, con fallo validado por la Corte Suprema Nacional, por intentar quedarse en 2003 con tres estancias de su padre valuadas en 40 millones de dólares, en un ardid que para la fiscal Marisol Fabbro fue muy similar, con falsificación de firmas, a la tentativa de apropiación de los campos de la consuegra de Peyrano.

Bermejo sostuvo que su familia nunca le vendió los campos a los Mercado pero que el encargado de los mismos lo llamó en 2003 para informarle que unas personas reclamaban la propiedad de esas explotaciones, que portaban armas y exigían las llaves de la casa principal, tras irrumpir por la fuerza. Dijo que se hizo presente y que constató que en el grupo de hombres armados estaba Alejandro Mercado.

Por ese hecho, Mercado y su madre fueron condenados a tres años de prisión. La prueba más relevante del caso fue una pericia caligráfica que probó la falsificación de la firma de la supuesta vendedora en el boleto de venta de esos bienes. Angela A. dijo que jamás quiso vender, que esos campos eran su fuente de ingreso, que habían pertenecido a sus padres y que pretendía que sus hijos continuaran en la actividad. Varios testigos corroboraron lo planteado por ella.

Peluca y lentes

Finalmente, el tercer testigo que implicó al abogado ahora condenado fue Atilio C., quien narró cómo vio cuando a Peyrano lo sorprendió una persona que por la espalda le disparó en el cuello. Lo describió físicamente y señaló que tenía unos lentes de color oscuro y de cristal transparente, más unos mechones de pelo que le cruzaban la cara. Sostuvo que el hombre se quedó unos momentos en su lugar, que se cruzaron de frente y que lo miraba fijo.

En diciembre de 2016 Atilio C. compuso un fotofit del autor de los disparos. La fiscal remarcó en la primera audiencia imputativa, en marzo de 2018, los detalles de los lentes y los mechones que este testigo dio del atacante de Peyrano. Y lo alineó con el momento de ser atrapado en Marcos Juárez, cuando Mercado llevaba puesta una peluca y anteojos de armazón oscuro.

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