Un abogado denunció que le cortaron los frenos de su auto
"Quiero vivir tranquilo, pero evidentemente he tropezado con los intereses de algunas personas que eligieron este mensaje mafioso para atemorizarme". El abogado Nicolás Tasada, de 57 años, se refirió de esa forma a la denuncia que radicó hace unos días ante lo que consideró como un auténtico atentado contra su vida. Manos extrañas primero le causaron un inmenso rayón a la carrocería de su vehículo y luego le desconectaron el sistema de frenos.

Jueves 13 de Agosto de 2009

"Quiero vivir tranquilo, pero evidentemente he tropezado con los intereses de algunas personas que eligieron este mensaje mafioso para atemorizarme". El abogado Nicolás Tasada, de 57 años, se refirió de esa forma a la denuncia que radicó hace unos días ante lo que consideró como un auténtico atentado contra su vida. Manos extrañas primero le causaron un inmenso rayón a la carrocería de su vehículo y luego le desconectaron el sistema de frenos.

Todo ocurrió el miércoles 5 de agosto, pero trascendió ayer. Tasada contó a LaCapital que había dejado estacionado su Toyota Corolla, entre las 16.30 y 18.30, en una playa ubicada en Santa Fe al 2300. Cuando regresó al lugar para subir al coche descubrió que las dos puertas del lado izquierdo tenían un rayón a lo largo. "Pensé que se trataba de un acto de maldad aislado y subí al mismo", sostuvo.

"Al llegar a la salida, pisé el freno porque siempre pasan muchos peatones. Ante mi sorpresa y espanto, el pedal se fue hasta el fondo y sólo conseguí frenar en la mitad de la calle con el freno de mano. Fui a investigar el lugar donde había estado el auto y había un charco de líquido al lado del lugar que ocupaba la rueda trasera izquierda. Después había un reguero que se acentuaba al llegar a la puerta de salida", manifestó el abogado.

Según su versión, Tasada pudo llegar a duras penas hasta un auxilio mecánico del Automóvil Club Argentino ubicado en Pueyrredón 846. Allí le informaron que el flexible del líquido de freno de la rueda trasera derecha estaba aserrado, y el de la izquierda totalmente cortado. "En mi denuncia manifesté tener la convicción de quien fue el autor intelectual. Pero no lo diré públicamente, ya que podría hacerme pasible de una acción por calumnias e injurias", agregó el letrado.