Martes 26 de Agosto de 2008
Buenos Aires.— Un hombre que trabajaba como socio o testaferro para Sebastián Forza, uno de los tres empresarios asesinados a balazos en General Rodríguez en un presunto ajuste del narcotráfico internacional, se suicidó arrojándose desde un noveno piso.
Se trata de Ariel Vilan, quien el domingo a la noche se arrojó al vacío frente a su hermano y desde el piso donde viven sus padres, en avenida San Juan al 4100 de Capital Federal. Sus familiares relataron a los investigadores que el hombre había llegado a ese departamento seis días antes después de abandonar su vivienda de Arce al 700, en el barrio de Las Cañitas, tras recibir amenazas.
Temor. Los investigadores del caso hallaron en la casa de los padres de Vilan una carta en la que el hombre explicaba que se suicidaba "por no soportar el temor" de que pudiera ocurrirle lo mismo que a Sebastián Forza, Sergio Ferrón y Leopoldo Bina, las víctimas del triple crimen. Según los familiares, Vilan aseguró en los últimos días no tener nada que ver con los asesinatos, aunque la policía allanó anoche su casa en busca de posibles pistas sobre lo ocurrido.
Vilan estaba bajo la lupa de los pesquisas desde que determinaron que se movilizaba en un auto en el que Forza había llegado a varias reuniones mantenidas antes de ser asesinado.
Por su parte Miguel Angel Pierri, abogado de la familia de Ferrón, dijo que tiene entendido que Vilan "había trabajado para Forza hasta julio" y que los investigadores lo tenían "en una lista de 40 allegados a Forza que están siendo investigados".
El letrado dijo que Vilan "era gerente de una farmacia de Capital Federal donde a comienzos de año habían dejado "una silla de ruedas con un mensaje mafioso contra Forza".
El caso. Todo comenzó a ser investigado el 7 de agosto cuando se denunció la desaparición de Forza, de 34 años; Ferrón, de 37; y Bina, de 35 años, quienes se conocían por motivos comerciales y ese día tenían previsto reunirse. Seis días después, los tres fueron encontrados muertos a balazos en un zanjón, al costado de una ruta en la localidad de General Rodríguez.
Los investigadores apuntan que se trató de un crimen mafioso y, en ese sentido, en los últimos días se profundizaron las pistas en torno a la posible participación en el hecho de una banda de narcos pertenecientes al cartel mexicano de Sinaloa, desbaratada en julio en Ingeniero Maschwitz, con el cual Forza habría hecho negocios de venta de efedrina, sustancia utilizada para la fabricación de drogas sintéticas. (Télam)