Triple crimen: llegó el dueño de la mansión y quedó preso
Buenos Aires.— El empresario Hernán De Carli, quien se encontraba prófugo en la causa por la ruta de la efedrina, fue detenido ayer en el puerto de Buenos Aires y quedó incomunicado a disposición de la Justicia Federal de Campana, donde será interrogado hoy.

Martes 18 de Noviembre de 2008

Buenos Aires.— El empresario Hernán De Carli, quien se encontraba prófugo en la causa por la ruta de la efedrina, fue detenido ayer en el puerto de Buenos Aires y quedó incomunicado a disposición de la Justicia Federal de Campana, donde será interrogado hoy.

  Por su parte, el sindicado líder de la banda de narcotraficantes, el mexicano Jesús Martínez Espinoza, comenzó a ser indagado a las 14 por el juez Federico Faggionato Márquez, a cargo de la causa. En principio el imputado negó los cargos en su contra.

 

Desde Miami. Fuentes de la Dirección Nacional de Aduanas informaron que De Carli, de 38 años, arribó al mediodía en un barco al puerto porteño. El abogado Gustavo Hechem, defensor del empresario, indicó que su cliente viajó desde Miami, donde reside, vía área hasta Uruguay y que desde allí llegó a Buenos Aires.

  De Carli quedó implicado por sus posibles conexiones con el triple crimen de General Rodríguez aunque él ya manifestó que es ajeno a esa investigación así como a la causa de la ruta de la efedrina. Quedó implicado en el hecho por ser propietario de la mansión de General Rodríguez donde se encontraron armas y, según está probado, estuvieron Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón poco antes de ser hallados asesinados en un zanjón.

  El empresario asegura que la mansión que la semana pasada fue allanada es de su padre, no suya, y que él vive en Miami donde se dedica al negocio de importaciones y exportaciones en el rubro informático.

 

La mansión. El juez Faggionato Márquez ordenó la semana pasada allanar esa mansión luego de que un testigo de identidad reservada declarara que había visto a Leopoldo Bina, una de las víctimas del triple crimen, manejar la camioneta Dogde Ram de De Carli. Ese testigo también aseguró que la noche previa al hallazgo de los cuerpos de Bina, Sebastián Forza y Damián Ferrón, esa camioneta estuvo en el lugar donde aparecieron los cadáveres.

  "De Carli no estaba en el país al momento de los homicidios y es imposible que su camioneta fuera vista allí porque cuando él no está no se la presta a nadie", explicó Hechem.

  En ese allanamiento de la semana pasada fue detenido el ex penitenciario Miguel Angel Lombardi, quien trabajaba como custodio de la mansión y a quien De Carli considera como un hermano. El sospechoso luego negó ante el juez de la causa que en esa mansión se realizaran reuniones con ciudadanos mexicanos y dijo no conocer a Bina.

  Sí admitió que acompañó a De Carli a un viaje a Clorinda y Paraguay, donde el empresario sostiene que fue a cerrar un negocio de hierros.

 

El mexicano. En Clorinda, Formosa, estuvieron a fines de septiembre dos mexicanos que luego fueron detenidos en Paraguay junto a Martínez Espinoza, todos acusados de tráfico de efedrina. El juez Faggionato Márquez había pedido la captura de Martínez Espinoza al considerarlo líder de la banda narco que había instalado un laboratorio de metanfetamina-elaborada en base a la efedrina- en Ingeniero Maschwitz.

  El sospechoso mexicano fue extraditado el viernes desde Asunción y ayer a mediodía fue llevado desde la cárcel federal de Ezeiza ante el magistrado para prestar declaración indagatoria, diligencia que se inició cerca de las 14.

  Allí estuvo Jessica Preciado, la hija de Martínez Espinoza, que reiteró ante la prensa que su padre es inocente y que espera que tras la indagatoria sea puesto en libertad.

  Desde que quedó preso, Martínez Espinoza aseguró no tener nada que ver con el negocio de la efedrina, aunque admitió que Luis Marcelo Tarzia, otros de los detenidos en la causa, era su asesor en inversiones en la Argentina. De hecho, contó que fue este argentino quien en una ocasión le presentó a Forza, quien quiso venderle al mexicano una droguería.