Viernes 19 de Septiembre de 2008
Buenos Aires. — Un matrimonio dueño de una farmacia del centro porteño fue detenido ayer, sospechado de haber provisto medicamentos a la banda de narcos mexicanos que los utilizaron para extraer pseudoefedrina, con la que luego elaboraban drogas sintéticas.
Fuentes de la investigación dijeron que los detenidos fueron identificados como Marcos Fridman y su esposa Ana María Nahmod, propietarios de la farmacia Lancestremere, situada en Sarmiento 1302 —y Talcahuano—, que fue allanada por orden del juez federal de Zárate-Campana, Federico Faggionato Márquez.
Los voceros indicaron que el hombre dijo ser profesor de la Universidad de Buenos Aires y se investiga si trabajó en la Sedronar (secretaría nacional antidrogas), y explicaron que será indagado hoy al igual que su esposa.
El chofer. Los investigadores llegaron hasta los farmacéuticos a través de la declaración de un remisero que había sido aprehendido y posteriormente liberado ayer, luego de establecerse que había trabajado como chofer de Jesús Martínez Espinoza, el mexicano sindicado como líder de la banda, prófugo de la Justicia.
Según las fuentes, se sospecha que desde la farmacia allanada se habrían vendido 300 cajas del medicamento Loratadina secuestradas el martes pasado en dos casas del barrio privado Almirante Irizar de Pilar, donde se descubrió una cocina experimental montada a comienzos de año por los mexicanos para fabricar drogas sintéticas.
Esa instalación fue el paso previo al laboratorio que pusieron luego en una casaquinta de Ingeniero Maschwitz, allanado en julio último, donde se detuvo a nueve mexicanos y a un argentino identificado como Luis Tarzia, aunque Martínez Espinoza se fugó.
Los medicamentos eran procesados por la banda para extraerles —mediante un complejo proceso— pseudoefedrina que luego era utilizada para la fabricación de metanfetamina.
Más inspecciones. Además, personal de la Delegación Zárate-Campana de la Dirección de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas, al mando del comisionado Honorio Rodríguez, realizó ayer otros dos allanamientos, uno de ellos en un domicilio de Arenales al 1300 de Martínez, donde se secuestró un automóvil Seat, presuntamente utilizado por Martínez Espinoza.
Los policías realizaron otro procedimiento en el hotel Western Monumental, en la calle Junín 357 de esta capital, uno de los lugares donde estuvo hospedado Martínez Espinoza.
Los investigadores se abocaron a la tarea de constatar si están mencionados en la causa los nombres de mexicanos detenidos en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza cuando trataban de llevar de contrabando 20 kilos de efedrina a su país, donde esa sustancia está prohibida.
El juez Faggionato Márquez recibió el miércoles una de la ampliación de la declaración indagatoria de los nueve mexicanos arrestados en la casaquinta, quienes volvieron a desligarse del caso diciendo que habían sido convocados para realizar distintas tareas como trabajos de plomería, pero no aportaron elementos relevantes.
El juez tenía previsto resolver en las próximas horas la situación procesal del ex Director de Desarrollo Industrial de la municipalidad de General Rodríguez, detenido hace 15 días luego de encontrarse tambores con efedrina, presuntamente usada por los mexicanos, en un galpón que había alquilado por 10.000 pesos mensuales.
Si bien el magistrado investiga sólo la causa iniciada por el desmantelamiento del laboratorio de Maschwitz, considera que existen indicios de que el caso tiene conexión con los asesinatos de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, cuyos cuerpos acribillados fueron encontrados en un descampado de General Rodríguez el 13 de agosto pasado. l (DyN)