POLICIALES

Tres de los cuatro sospechosos por el crimen de Ticiana Espósito quedaron con prisión preventiva

Sus defensas cuestionaron la imputación y afirmaron que no hay evidencia que los sitúen en la escena del crimen

Viernes 18 de Septiembre de 2020

Tres de los cuatro detenidos por el asesinato de Ticiana Espósito, la niña de 14 años que murió el lunes a la tarde de un balazo en la cabeza mientras lavaba los platos en su casa, quedaron detenidos imputados de un homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas. Los fiscales Ademar Bianchini y Gisela Paolicelli les atribuyeron ayer haber disparado varias veces contra viviendas de la cuadra de Magallanes al 2700 con la intención de asesinar a una persona cuya identidad aún es materia de investigación.

Las defensas de Alex Gabriel I., de 20 años; Joel Bernardo I., de 32; y Brian Omar I., de 25, cuestionaron la imputación al coincidir que no hay evidencias que coloquen a los acusados en la escena del crimen. Sin embargo la jueza Valeria Pedrana valoró que la huella de uno de ellos en una botella de cerveza que según la pesquisa estuvieron tomando los sicarios en la esquina del hecho, así como la huella de otro de los imputados levantada en el taxi en el cual huyeron del lugar, son indicios “de probabilidad suficiente” contra los acusados teniendo en cuenta que sólo han pasado 72 horas del hecho y faltan practicar otras medidas de prueba.

En este contexto, para esta tarde está prevista la audiencia imputativa contra el taxista de 49 años Gustavo B. El chofer dijo haber sido abordado en la esquina de Gálvez y Garzón por dos personas armadas que lo obligaron a ir hasta Alvarez Condarco y Azcuénaga, donde lo hicieron bajar, arrojar su celular e irse caminando. Sin embargo, parte de su relato no le cerró al fiscal que lo imputará como parte de la trama criminal.

Reseña

En una audiencia por videoconferencia los fiscales reseñaron los hechos en función de las entrevistas a varios de los vecinos que estaban el lunes a las 19.30 en Magallanes al 2700. Tal como trascendiera a partir de las detenciones, mencionaron que algunos vieron a dos hombres tomando cerveza en la esquina de esa calle con Virasoro. Que una mujer que salía a despedir a su marido que se iba a trabajar en su moto escuchó que alguien decía “dale, dale” y acto seguido vio a dos hombres, uno de ellos armado, disparar “a mansalva” desde la vereda de su casa contra viviendas de la vereda de enfrente. Que otra vecina los vio correr hacia Gálvez y tomar un taxi en el que al parecer los estarían esperando. Excepto en uno de los testimonios, que dijo haber visto a un tercer hombre a unos metros, los vecinos citados refirieron la presencia de dos hombres en la escena de la cual se levantaron 24 vainas servidas.

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Los fiscales continuaron su relato con las evidencia que condujeron a los acusados. Una huella dactilar en un envase de cerveza permitió identificar a Joel Bernardo I., un hombre condenado en 2016 a tres años y cuatro meses por un robo a mano armada en un proceso por el cual estuvo casi dos años prófugo.

Según los pesquisas, al ser detenido este hombre incriminó a los otros dos, uno de ellos su sobrino Alex y el otro un joven apodado “Chino”, por Brian I. Así cayeron Alex, en su casa de Campbell al 1200 bis, en Empalme Graneros, y Brian I. en su vivienda de Sánchez de Thompson al 200, en la zona sur.

El dueño del taxi

Otro dato que revelaron los pesquisas tiene que ver con el taxista cuyo Chevrolet Corsa fue hallado abandonado y con las llaves puestas cerca del Golf Club de Fisherton. Al respecto citaron el testimonio del dueño del auto, quien relató que hacía unos 20 días había tomado como empleado a Gustavo B. y que le habían llamado la atención algunas de las zonas un tanto peligrosas por las cuales, según había verificado en el GPS de la unidad, este chofer solía circular.

Según dijo a los investigadores el dueño del taxi, el chofer le dijo que solía trabajar con gente que relacionada con apuestas y cobros en casinos clandestinos. En este sentido los fiscales resaltaron que uno de los lugares que mencionó este testigo es la cuadra donde vive Alex I.

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Cuestionamientos

Luego de que los acusados se abstuvieran de declarar sus defensores cuestionaron la imputación. Coincidieron que la evidencia acreditaba que el hecho existió pero no alcanzaba a colocar a sus asistidos en la escena. Andrea Siragusa dijo que Joel I. “se autoincriminó e incriminó a otros” cuando la policía fue por él, sin ninguna garantía legal, y que eso alcanzaría para pedir la nulidad de toda la actuación. También cuestionó la imputación de un plan predeterminado cuando todavía no se estableció el móvil.

Por su parte Romina Bedetti y María del Carmen Varela propusieron entre cinco y siete testigos dispuestos a “comprobar” que Alex I. estuvo ese día en su casa jugando a la play station desde las 14 hasta las 5 de la mañana. “Se ofrecieron voluntariamente, algunos son familiares pero otros son vecinos que pueden acreditar que no se movió de su casa”, dijeron las abogadas, para agregar: “No es la primera vez que Alex pasa por esta situación. Hace entre 30 y 60 días que la policía lo viene acusando de distintos homicidios y cuando preguntamos quiénes son los fiscales que ordenan su captura enseguida es liberado. Este joven está en peligro, porque la policía ya hizo circular sus fotos como uno de los homicidas de esta nena, mientras los verdaderos asesinos siguen sueltos”.

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A su turno Aníbal Rodríguez señaló que Brian I. tampoco estuvo en la escena y cuestionó que, “mientras todos los testigos afirmaron haber visto a dos hombres disparando, acá tenemos a tres acusados”. También alegó que las descripciones de los tiradores fueron imprecisas y que “de todas las botellas que habían en el lugar donde estuvieron tomando cerveza los sicarios justo encontraron una que mágicamente dio con un imputado que mágicamente condujo a los otros dos”. Y dejó picando que, en ese marco, por qué no pensar que el arma hallada en su casa pudo haber sido plantada. “No hay motivos para relacionar a mi cliente con este hecho, salvo una confesión totalmente nula”.

Probabilidades

La jueza tomó nota y resaltó que la investigación tiene sólo tres días, y que hay datos clave por dilucidar como la identidad del destinatario del ataque, de lo cual podría establecerse el móvil. Y agregó que, más allá de los testimonios, hay “evidencias objetivas contra estas personas: la huella en el envase de cerveza de uno, la huella en el taxi en otro y el GPS del taxi que indica que estuvo en la cuadra donde vive el tercero.

Sobre esa base, y con el grado de probabilidad que requiere esta etapa de la investigación que no exige certezas para protegerla dictando prisión preventiva para los acusados, dio crédito a la teoría de los fiscales, aceptó la imputación por homicidio agravado por el uso de arma de fuego calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y dictó la medida cautelar por el plazo de ley de hasta dos años.

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