Jueves 09 de Abril de 2009
Los tres delincuentes, dos de los cuales son hermanos, no tardaron mucho en dominar la situación en el taller mecánico del pasaje Soaje al 5000, en la zona oeste de la ciudad. Las cuatro víctimas que estaban en el lugar terminaron encerradas en un pequeño baño y los asaltantes ya huían con 4 mil pesos en efectivo, celulares, relojes y billeteras. Pero la llamada de un vecino a la policía desbarató el plan. Los ladrones se tirotearon con la policía en la puerta del local y los tres terminaron detenidos luego de intentar escapar por los techos de las casas vecinas.
El asalto ocurrió cerca de las 11.30 en un taller mecánico y de colocación de equipos de audio ubicado en esa cortada que corre paralela a Santa Fe a la misma altura. En ese momento en el lugar se encontraban el dueño, Roberto Pérez; un amigo suyo y dos empleados. Los ladrones eran tres, habrían llegado a pie hasta la puerta del taller y sin preámbulos avanzaron hacia su objetivo. De acuerdo a los testigos, uno de ellos empuñaba un pistolón de doble caño. Otra versión señalaba que había un arma más, tal vez un revólver 22.
Alerta. Mientras eso ocurría, una vecina de la cuadra alcanzó a advertir lo que sucedía y decidió buscar ayuda. Así se dirigió hacia la casa de un agente de la Patrulla Urbana que vive a pocos metros del lugar asaltado. "Este empleado, que estaba franco de servicio, se comunicó con la central del Comando Radioeléctrico y anunció lo que ocurría en el taller", comentó un vocero policial.
Poco antes de que la primera patrulla llegara al lugar, las cuatro personas que estaban en el taller fueron atadas y encerradas en un baño. Los delincuentes lograron recolectar unos cuatro mil pesos, tres celulares, un par de estéreos para autos y así emprendieron la fuga. Pero el plan se frustró. "Cuando salieron a la calle se toparon con los agentes del Comando y con el efectivo de civil. Entonces el que llevaba el pistolón disparó y una perdigonada pegó en el portón del taller. Como respuesta los policías hicieron disparos intimidatorios", remarcó un vocero.
La aparición de los uniformados hizo que el trío volviera sobre sus pasos y buscara los fondos del galpón para escapar. Dos de los ladrones lograron atravesar un ventiuz que conectaba con la terraza de una vivenda desocupada cuyo frente da hacia calle Santa Fe al 5000. Allí se refugiaron. Los refuerzos policiales llegaron enseguida y en pocos minutos se montó un operativo que consistió en rodear la manzana. "Un vecino que tenía las llaves de la vivienda donde estaban los ladrones permitió el paso de los policías y allí mismo se los detuvo", agregó la fuente.
El otro integrante de la gavilla se escondió en un entrepiso del local y en un determinado momento intentó escapar. Volvió a salir corriendo por el portón de acceso al taller. Los policías lo corrieron hasta Santa Fe y las vías del ferrocarill que están a unos 150 metros del lugar. En ese lugar lo capturaron. l