Martes 09 de Mayo de 2017
Un adolescente asesinado de un tiro en la cabeza, un joven de un balazo el pecho y un tercero prendido fuego y degollado fue el saldo de un sangriento enfrentamiento de casi siete horas entre dos grupos rivales de la zona sudoeste de Mar del Plata. Además de los tres muertos, otro joven fue baleado y anoche seguía internado en grave estado.
La batalla campal se originó el domingo, cerca de las 18, cuando dos jóvenes que iban en un auto por el barrio Pueyrredón fueron interceptados por un hombre armado que les disparó. Francisco Chávez, de 15 años, fue alcanzado por una bala en la cabeza y su acompañante lo dejó en un hospital y se fue en el auto. El chico fue operado pero murió ayer a la mañana.
Tras el ataque a Chávez, el joven que lo acompañaba alertó a sus amigos sobre lo sucedido y dijo que había reconocido al agresor como Nelson Alderete, de 25 años y miembro de un grupo rival del barrio El Martillo. Las fuentes indicaron que entre ambos grupos hay una vieja rivalidad por el dominio de la zona.
Con el fin de vengarse, los amigos de Chávez fueron poco antes de la medianoche a buscar a Alderete a la casa de su novia Tamara López, de 35 años. El grupo comenzó a disparar y arrojar piedras a la vivienda. López logró huir mientras que Alderete, también armado, respondió de la misma manera.
En el enfrentamiento cayó muerto de un tiro en el pecho Brian Falcato, de 17 años. Y Lautaro Olivero, de 18, fue herido de un balazo en el torso y otro en la ingle, por lo que anoche seguía internado en grave estado.
Según declararon luego los vecinos, la batalla se extendió casi siete horas hasta que la casa donde se refugiaba Alderete fue prendida fuego por sus rivales. Los vecinos se acercaron a la vivienda para intentar apagar las llamas, ya que los bomberos no podían llegar porque les arrojaban piedras.
Casi siete horas después, cuando la policía pudo acercarse, el cuerpo calcinado y degollado de Alderete estaba en el medio de calle, a metros de un auto Renault 12 break que estaba en el garaje de la casa también incendiado. A unos 100 metros también había un Fiat Regatta, también incendiado en medio del enfrentamiento.
Algunos de los vecinos que presenciaron la secuencia de los hechos contaron que mientras que ellos apagaban el incendio, un grupo de muchachos entró a la casa, robó lo poco que había adentro y sacó el cuerpo quemado de Alderete, a quien llevaron hasta la mitad de la calle y degollaron a pesar de que ya estaba muerto. "Los perros se comían el cuerpo del hombre quemado, la gente lo tapaba con unas chapas", contó una vecina que presenció la batalla campal.
Otros habitantes de la zona, en tanto, cuestionaron que la Policía nunca se acercara a la zona pera intervenir en el hecho. "Nos cansamos de llamar a la policía y a los bomberos, que recién llegaron a las 4.30. Hay incidentes todos los días en el barrio pero no de esta magnitud", agregó una vecina.