Tres detenidos por la muerte de un empresario: tienen entre 12 y 14 años
Están acusados de arrojar piedras al paso de la camioneta en la que viajaba la víctima, en Mendoza. Según el fiscal, ambos confesaron que lo hacían "por diversión".

Viernes 13 de Noviembre de 2009

Dos chicos de 14 años y  otro de 12 fueron detenidos hoy acusados de haber arrojado una  piedra y matado a un empresario avícola cuando manejaba su  camioneta por  Maipú, Mendoza, y, frente al fiscal del caso,  confesaron que estaban “jugando” y que arrojaron el objeto “por  diversión”.

Fuentes judiciales informaron que los chicos fueron apresados  esta madrugada y, en presencia de sus padres, pidieron declarar  ante el fiscal de Mendoza Fernando Giunta, a quien le confesaron  que el ataque contra la camioneta del empresario Juan Manuel Olmos  (59) el martes último fue parte de “un juego” y por “diversión”.

Además, admitieron que antes de esa pedrada arrojaron un  objeto similar contra otro vehículo, lo que coincide con otra  denuncia de un ataque similar realizada el mismo día de la muerte  del empresario avícola.

“Ellos manifestaron su voluntad de declarar y se hicieron  cargo del hecho diciendo que lo hicieron por diversión”,  dijo a  la prensa el fiscal Giunta. “Todas las testimoniales que tomamos en las últimas cuarenta y  ocho horas coinciden y no hay sospechas de la existencia de otro  cómplice mayor de edad”, agregó el fiscal, quien explicó que los  tres chicos son inimputables.

Tras las declaraciones y las confesiones de los adolescentes,  el fiscal Giunta dio intervención a la comisaría del Menor, a la  fiscalía del Menor y a la Dirección Provincial de la Niñez,  Adolescencia y Familia (Dinaf), donde les darán tratamiento  psicológico y contención.  “Si hubiesen sido mayores de edad el delito que se les  imputaría sería homicidio agravado, que merece reclusión  perpetua”, explicó el fiscal.

Los tres chicos fueron detenidos esta madrugada en sus  domicilios del barrio Los Alerces, del distrito Carrodilla, del  departamento Luján de Cuyo y, en compañía de sus padres, fueron  llevados a la comisaría 47 y, luego, ante el fiscal, según informó  el ministro de Seguridad provincial Carlos Ciurca.

El funcionario añadió que el ofrecimiento de una recompensa de  20.000 pesos por parte del Gobierno provincial para quien aportara  datos del hecho “fue importante”, pero dijo que influyó mucho la  colaboración de la gente. “El hecho estaría esclarecido y serían los causantes de la  muerte de Juan Manuel Olmos”, expresó Ciurca.

En tanto, este mediodía Rubén Contreras, de la Dirección de  Protección de Derechos de la Dinaf, dijo a Télam que la fiscal de  Menores que interviene en el caso, Andrea Ponce, “citó a las  familias y a los chicos para escuchar el relato de ellos”. Además, explicó que los adolescentes quedarán a disposición de  ese organismo para ser tratados y contenidos.

Ahora los pesquisas procuran determinar si los mismos chicos  ocasionaron daños a otros vehículos, ya que en su confesión  dijeron haber arrojado piedras antes del ataque contra Olmos. Precisamente ese mismo día, otro automovilista dijo haber  recibido una pedrada en la misma zona, recordaron las fuentes  policiales consultadas.

El hecho ocurrió alrededor de las 23 del martes, a unos 7  kilómetros al sur de la capital mendocina, a la altura de las  calles Terrada y Paso, en el distrito Carrodilla de Luján de Cuyo. El empresario Olmos conducía una camioneta 4x4 por el acceso  sur a la ciudad, acompañado por su hermano Antonio, cuando fue  alcanzado por piedra que atravesó el parabrisas e impactó en su  rostro. Olmos perdió el control del vehículo y finalmente se estrelló  contra un zanjón, donde quedó gravemente herido. El hermano llamó al 911 y una ambulancia del Servicio de  Emergencia Coordinado trasladó al herido al hospital Central de  Mendoza, donde murió.

Tras el hecho, los pesquisas obtuvieron datos sobre la  presencia de menores de edad que arrojaban piedras en esa zona y  esta madrugada lograron identificarlos y detenerlos. A su vez, a las pocas horas del hecho, el comisario a cargo de  la Policía Distrital de Maipú y Luján de Cuyo, Raúl Alfonso,  aseguró que “en ese lugar suele haber menores que realizan estas  acciones con el propósito de que se detengan los vehículos para  poder asaltarlos”.

No obstante, en este caso, el fiscal no hizo referencia a la  intención de robo de los agresores, sino a la confesión que  hablaba de “un juego” y de una “diversión”.