Policiales

Tres chicos robaron un auto a punta de revólver y chocaron contra un árbol

Una violenta "travesura" en Fisherton.  Tienen 14, 15 y 16 años. Amenzaron al dueño cuando salía de su casa y sólo hicieron cinco cuadras. Uno está grave.

Miércoles 10 de Septiembre de 2014

"Parecían pibitos normales que charlaban sentados en un tapial. Pero cuando me fui a subir al auto llegaron a la carrera los tres y me apuntaron con un revólver. Yo les di todo lo que tenía". Resignado, Guillermo relató como si se tratara la película de otro, la manera como el lunes a las 21.45 le robaron su Peugeot 206 modelo 2012 negro de la puerta de su casa de Wilde al 600. Cuando el hombre de 59 años habla de "los tres pibes que le robaron" se refería a Luciano, de 16; Ignacio, de 15; y Candelaria, de 14, quienes se subieron al Peugeot y tomaron a toda la velocidad que pudieron darle al motor por calle Bernheim hacia el oeste. Después doblaron por la cortada Nochetto al sur y empalmaron, como venían, por Magaldi hacia el este. Y entonces el auto se descontroló y chocó contra un árbol.

El estruendo fue estremecedor. El Peugeot dio de lleno contra el árbol a unos 100 kilómetros por hora. Los airbags se activaron y quizás fue esto lo que les salvó la vida a los pibes que iban en los asientos delanteros. Pero el viaje no fue gratis. Según precisaron fuentes de la pesquisa, Luciano sufrió un severo traumatismo que le provocó hundimiento de cráneo y pérdida de uno de los globos oculares, y Candelaria recibió un fuerte traumatismo encéfalo craneano con perdida de conocimiento. Ambos quedaron internados en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. Ignacio, en tanto, sufrió golpes en la cabeza pero tras ser asistido en el Policlínico San Martín, y previo paso por la subcomisaría 22ª, fue restituido a sus padres. Luciano quedó a disposición de la jueza de Menores María Dolores Aguirre Guarrochena, quien dispuso que el pibe quede bajo la tutela de sus padres. En el caso de Ignacio y Candelaria, ambos inimputables por su edad, intervino la Subsecretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia.

Criterios. Guilermo y su familia residen en una vivienda de Wilde al 600, entre Bernheim y Magaldi, en el barrio Antártida Argentinay frente al Mercado de Concentración de Fisherton. El lunes a las 21.45 el hombre salió de su casa para ir hasta uno de los clubes tradicionales del barrio. "Dejé el auto afuera para ir a buscar a mi hijo que estaba en el gimnasio. Cuando salí a la vereda vi a estos tres pibitos que estaban sentado en un tapial. Estaban charlando. Parecían pibitos normales, no choritos. Cuando estoy por subir al auto los tres me llegaron corriendo. Uno, el mayor, sacó un revólver, me apuntó y me pidió las llaves", explicó Guillermo azorado.

"Yo les di todo", agregó, mientras hacía un gesto dando un paso hacia atrás y con las manos arriba. Mientras Guillermo contaba su mala fortuna, alguien le dijo: "Estos pibes se tendrían que haber matado los tres". A lo que el hombre que fue víctima del asalto, respondió: "Yo no le deseo el mal a nadie".

"Yo estaba con un ataque al hígado en la cama, pero por la ventana escuché cuando le gritaban que le diera las llaves. Y vi por la ventana cuando le hacían levantar las manos. La verdad me asusté mucho", agregó la esposa de Guillermo.

Cinco cuadras. Lo cierto es que los tres pibes subieron raudos al Peugeot 206 negro de cinco puertas. Luciano, el mayor, se puso al volante. Por las heridas sufridas se estima que Candelaria fue en la butaca del acompañante e Ignacio en el asiento trasero. La aventura de los chicos se extendió unas cinco cuadras y terminó contra un árbol, frente a la vivienda de Magaldi 8541. Dos de los pibes viven a pocos metros del lugar, en una zona donde supo funcionar un búnker de venta de drogas, y el tercero a unas cinco cuadras de allí, todos en el barrio Gráfico.

Los airbags del Peugeot se activaron por el impacto y quedaron ensangrentados.Los cinturones de seguridad estaban en sus lugares. Los chicos no se los habían puesto. "Al menos a dos de estos pibes los tenemos mencionados en el robo de una camioneta Nissan en calle De las Carretas (Urquiza) al 8500. Después la tuvieron que dejar tirada detrás del estadio Mundialista de hóckey", explicó una fuentes allegada a la pesquisa. "La mecánica con la que se llevaron (la camioneta) es la misma con la que robaron el Peugeot", indicó sin precisar si los pibes cometen los robos por "travesura" o "responden a alguna organización a la cual le llevan los vehículos".

Los tres chicos fueron asistidos primero en el Policlínico San Martín y desde allí Luciano y Candelaria fueron trasladados al Hospital de Emergencias, donde quedaron internados. "Ahora me voy para la empres de seguros para arreglar los papeles. Me dicen que el auto tiene daño total", explicó Guillermo mientras atesoraba la copia de la denuncia del robo calificado que sufrió el lunes por la noche.

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