Domingo 16 de Febrero de 2020
Arnaldo Andrés “Junior” Vivas y Lucas Emanuel “Doc” Bejarano quedaron a un paso del juicio oral y público acusados de liderar una organización narcocriminal que abastecía varias bocas de expendio y funcionó desde diciembre de 2015 hasta —al menos— el 21 de junio de 2017, cuando fueron detenidos. La figura de Junior ayuda a entender la raíz de la última escalada de violencia en barrios como Villa Banana, Avellaneda Oeste, Villa La Boca, Santa Lucía, el Fonavi Latinoamérica de Ovidio Lagos y Rueda y las ciudades de Granadero Baigorria y Funes, entre otros puntos donde esta banda se hizo fuerte.
Junior y siete miembros de su gavilla cayeron el 21 de junio de 2017 en un operativo de División Antidrogas Rosario de la Policía Federal (PFA). Casi tres años después la fiscal federal Adriana Saccone pidió la elevación a juicio del expediente.
Apodo
Desde mediados de 2014 el apodo de Junior comenzó a escucharse con fuerza en Villa Banana y barriadas anexas. Ese primer epicentro estuvo dado en inmediaciones de Felipe Moré y Ocampo. Los conflictos que mantuvo con la banda de Nelson “Pandu” Aguirre, condenado por el crimen de Javier Barquilla, amplificaron la resonancia del apodo.
La mañana del 16 de enero de 2015, cuando fue apuntado como el asesino de Germán Abel “Rati” Carabajal, su apodo saltó a las crónicas policiales de alto impacto. “Junior, sabés que hay un dios y que te va a castigar”, maldijo el día después del crimen Mercedes, una de las hermanas de la víctima. Y por el devenir de los hechos, la maldición llegó a destino.
En 2016 Vivas figuró en la lista de admisión de barras de Newell’s, tras los asesinatos de Matías Franchetti y Maximiliano La Rocca, fugaces jefes en el paravalanchas leproso, y de sucesivos ataques contra directivos del club del Parque.
Asimismo fuentes de la policía provincial y de la federal lo sindicaron como jefe de uno de los grupos que luchaban por quedarse con el manejo de la barra bajo la nueva marca “La Gloriosa”. Al igual que Bejarano, Junior tiene 33 años.
Corona millonaria
El miércoles 21 de junio de 2017 efectivos de la delegación Rosario de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la PFA cortaron una transacción callejera de cocaína de máxima pureza a cielo abierto en inmediaciones de Pellegrini y Río de Janeiro. La caída dio paso a 15 allanamientos en Villa Banana, Santa Lucía, en el Fonavi Latinoamérica, Granadero Baigorria y Funes, que se cerraron con diez detenciones. Los federales bautizaron el operativo con el nombre de “Corona Millonaria”, ya que el packaging de colores en el que estaba la droga llevaba impresa la marca de esa cerveza mexicana.
Además de Junior fueron detenidos como presuntos miembros de la banda su hermano Marcelo, su hermanastro Eduardo Daniel “Edu” Sánchez, su concubina Daiana Contreras, Mauro Daniel Sánchez, Rodrigo Daniel Landa, Lucas Alejandro Figueroa, Franco Rodrigo Franzutti y Lucas Emanuel “Doc” Bejarano, quien por esos días tenía un pedido de captura del juzgado federal de Resistencia por una causa por infracción a la ley de drogas. Doc fue imputado como cabecilla a la misma altura que Junior. La descripción de la banda es de lazo parental y de negocios.
Les incautaron dos kilos y medio de cocaína de máxima pureza; alrededor de un millón de pesos en efectivo; cinco camionetas de alta gama, entre ellas una Dodge RAM blanca; cinco autos, seis motos, un cuatriciclo; tres armas cortas y un silenciador para pistola 9 milímetros. La investigación fue conducida por la fiscal federal Nº 3, Adriana Saccone, y el juez federal Marcelo Bailaque, quien procesó a los sospechosos por integrar una organización dedicada al suministro, fraccionamiento, distribución y venta de estupefacientes.
Junior y compañía estaban en la mira de la Justicia federal de Corrientes desde 2014, cuando por escuchas telefónicas detectaron que algunos miembros de la banda de Los Monos como Ariel “Guille” Cantero y Emanuel “Ema” Chamorro impartían desde las celdas donde estaban detenidos en la cárcel de Piñero órdenes para el funcionamiento de una organización narcocriminal. Esa investigación se terminó transformando en el caso conocido popularmente como “Los Patrones”. Uno de los que recibía esas misivas era Junior.
En directo
De acuerdo al seguimiento con escuchas que se hicieron mientras los diálogos se producían, Junior Vivas mantuvo conversaciones con Doc Bejarano el 21 de junio pasado para organizar una entrega de drogas en una zapatería de Avellaneda al 1800. Junior le dijo a Bejarano que le dejaría “la nave” en Gutenberg y Montevideo.
En ese lugar la PFA detectó la llegada de un Renault Kangoo manejado por Lucas Figueroa. Detrás llegó Junior en una camioneta Dodge RAM. Ambos entraron al comercio e instantes después salió Figueroa con una bolsa de cartón. Cuando se subía al Kangoo fue interceptado. Le secuestraron dos panes de cocaína con el sello “Corona”.
A Junior le salieron al cruce cuando ya se iba con la Dodge RAM junto a su mujer. Le secuestraron una mochila cargada de billetes por un total de 267.630 pesos. En el segundo lugar mencionado, Gutenberg y Montevideo, los policías encontraron un complejo deportivo en el que entraron dos personas: una mujer luego desvinculada y Bejarano.
Este último bajo, entró al complejo y tomó contacto con Franco Franzutti, que había llegado en una Ford F-100. Al momento de ser capturados los policías les incautaron 4.800 pesos. Pero tras la intervención policial se ordenaron allanamientos en sus domicilios, que permitieron el secuestro de gran cantidad de dinero, armas y otros vehículos.
Aparte
Hace casi un año, el 27 de febrero de 2019, la PFA allanó cuatro domicilios vinculados a la banda de Junior. En uno de ellos practicado en barrio Ludueña, en una casa de pasillo ubicada en Formosa al 400, los federales incautaron elementos compatibles con los utilizados en una cocina o un laboratorio de cocaína: material de corte o estiramiento, elementos para el armado de los envoltorios, precursores químicos, además de dos armas de fuego y unas 60 balas.
En estos procedimientos fue detenido Edu Sánchez, quien esperaba llegar a juicio en libertad procesado como coautor de comercio de estupefacientes agravado por la intervención organizada de tres o más personas. Sin embargo estos allanamientos forman parte de otro expediente judicial, no del que se pidió elevar a juicio.
Una pandilla organizada en roles y tareas
A la hora de establecer los roles de la banda de Arnaldo Andrés “Junior” Vivas, la fiscal Adriana Saccone posicionó a éste como uno de los organizadores y como abastecedores de drogas a su hermano Marcelo Alejandro y a su hermanastro Eduardo “Edu” Sánchez.
En esa transacción también participaba la concubina de Junior, Daiana Contreras, quien además cumplía órdenes de Junior. El otro jefe era Lucas Emanuel “Doc” Bejarano que le bajaba la droga, utilizando para las diferentes maniobras a Franco Rodrigo Franzutti y a Lucas Alejandro Figueroa, entre otros. Estos dos últimos se ocupaban de vender la droga.
Edu Sánchez recibía la mercancía y operaba como distribuidor en distintos puntos. En el organigrama el vendedor Rodrigo Landa dependía de Edu. Luego de recibir la droga de Junior, Marcelo Vivas también distribuía. Mauro Sánchez recibía el material de Edu y Junior y lo distribuía. Además Junior, Edu y Figueroa fueron acusados por la tenencia de los dos kilos y medio de cocaína pura secuestrada en el operativo de la PFA el 21 de junio de 2017.