Policiales

Tres acusados por un asalto fueron beneficiados por la reforma Blumberg

Entraron a robar a la casa de una mujer de 72 años con armas no aptas para el disparo

Domingo 11 de Mayo de 2008

"Es el órgano de la acusación el que debe probar que el arma de fuego utilizada era hábil para disparar. Si no logra hacerlo y se pudo acreditar solamente el empleo de tal elemento, debe aplicarse entonces el último párrafo del artículo 166 del Código Penal, que prevé una pena disminuida". Bajo ese argumento jurídico, que se filtró en la reforma propiciada por Juan Carlos Blumberg y su pedido de penas más severas para los delincuentes, tres hombres que en septiembre del año pasado fueron condenados a penas de 8 a 13 años de prisión recibieron ahora reducciones de condena.

Dos de los ladrones fueron sentenciados a la mitad de la pena y al restante le quedó una sanción de 10 años porque había sido declarado reincidente por un causa judicial anterior.

El fallo es de la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Rosario y tiene que ver con un hecho de robo calificado ocurrido el 1º de noviembre de 2005. La víctima fue Delia, una mujer de 72 años que vivía sola en una casa de La Paz al 800. Eran cerca de las 10 de la noche cuando la mujer llegaba a su vivienda luego de hacer unas compras.

El atraco. En ese momento tres jóvenes estaban sentados en la puerta de un pasillo lindante a su propiedad. Luego se supo que uno era vecino de la víctima. La anciana estaba por ingresar en la vivienda y en eso sintió que se le tiraban encima y que le tapaban la cabeza con un saco. Su primera reacción fue gritar, pero ni bien lanzó el primer alarido uno de los ladrones apoyó sobre su garganta el cañón de un revólver: una vez adentro de la casa la hicieron sentar en el piso y le ataron manos y pies con pedazos de cortina que uno de los delincuentes arrancó de un tirón. También le taparon la boca con una mordaza.

Uno de los asaltante, el más alto, dijo entonces: "Dame la plata o te mato. Me dijeron que tenés una caja fuerte". La víctima contestó desesperada que no poseía cofre alguno en su casa y que les daría lo que tenía en la cartera. Pero el hampón se puso más rudo y con la punta del arma le apretó el cuello hasta causarle dolor para repetirle: "Me informaron que tenés una caja fuerte llena de plata". "Matame porque no tengo dinero", le contestó la anciana aterrada. Tras ello, y cuando llegaba la policía, la banda intentó escapar del lugar.

Delito flagrante. Un testigo del barrio había observado movimientos extraños en la puerta de la casa de Delia y no dudó en llamar a la policía. Un móvil de la Patrulla Urbana con dos agentes llegó al lugar en el momento en que los tres maleantes hostigaban a la mujer. Los gritos de los agentes hicieron que dos de los intrusos intentaran huir hacia la planta alta de la casa. El otro quiso salir por atrás. Los tres quedaron fuera de combate enseguida. Tenían dos revólveres, uno estaba descargado y el otro no funcionó cuando el malviviente que lo portaba gatilló varias veces sobre uno de los agentes.

Las condenas. Tras el proceso judicial, los tres jóvenes recibieron penas de prisión efectiva por robo calificado por la utilización de armas de fuego. José Antonio Vargas fue sentenciado a 9 años; Hugo Sebastián Silva, a 8 y medio, y José Luis Dubini, a 7 años y medio de cárcel. En este último caso se le unificó en 13 años porque fue declarado reincidente por una condena anterior. Los abogados defensores, Carlos Heuer y Diego Girado, apelaron y el caso fue revisado por la sala IV de la Cámara Penal.

Los jueces Rubén Jukic, Antonio Paolicelli y Guillermo Fierro ratificaron las imputaciones al trío como autor material del asalto, pero hicieron una salvedad en la cuestión por la portación de armas de fuego de uso civil. Según "los datos que surgen del secuestro de esos objetos y la pericia realizada sobre ellos, nos hallamos ante armas de fuego cuya aptitud para el disparo en el caso concreto no ha podido ser demostrada", argumentó Jukic, el primero de los vocales que opinó sobre la cuestión.

Carga probatoria. El camarista citó la ley 25.882, que reformó el Código Penal y que fue promulgada por el Congreso el 7 de abril de 2004, tras el caso Blumberg. "En la reforma al artículo 166, el legislador invirtió la carga probatoria sobre la habilidad del arma para disparar", opinó el camarista, a lo que agregó: "Si no logra probar esa condición y se acredita únicamente el solo empleo, la norma prevé una pena disminuida".

En el fallo el juez sostuvo que uno de los revólveres, el calibre 32 Lincoln que portaba Silva, estaba descargado. Y el otro, un Galand 22 con 6 cartuchos en manos de Dubini, no funcionó.

"Inexplicablemente la pericia balística hecha en su momento omite toda referencia a si las balas estaban aptas o no para el disparo. Es de sospechar que estaban falladas para el disparo puesto que cuando Dubini quiso dispara el tiro no salió", indicó Jukic.

Para esos casos, el Código Penal reformado en 2004 prevé una pena disminuida

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