Trasladaron a un preso en un colectivo lleno hacia una comisaría
No es inusual que en Tribunales alguien que aborda un ascensor encuentre allí a un preso escoltado por uniformados. Pero el trayecto que compartieron ayer decenas de personas con un...

Jueves 14 de Marzo de 2013

No es inusual que en Tribunales alguien que aborda un ascensor encuentre allí a un preso escoltado por uniformados. Pero el trayecto que compartieron ayer decenas de personas con un detenido fue algo más extenso e inaudito: ocurrió a bordo de un colectivo en un viaje de treinta cuadras por las calles de Rosario. Dos policías usaron una unidad del transporte urbano de pasajeros para trasladar hasta la comisaría a un joven preso. Los pasajeros se dieron cuenta de la situación cuando los empleados de la fuerza bajaron del ómnibus y uno de ellos le colocó las esposas al chico imputado.

El insólito paseo provocó la apertura de un sumario para los dos policías, un hombre y una mujer, y su puesta en disponibilidad. "Es en principio una negligencia. Es incomprensible que los empleados no hayan esperado el móvil y optado por tomar el colectivo. La investigación determinará si es solo eso o algo más grave. Ahora corresponde la apertura del sumario y la disponibilidad", dijo ayer el jefe de la Unidad Regional II, Raúl Ardiles.

Extraño viajero. El episodio se registró en horas de la mañana del martes en uno de los internos de la línea 142. El joven apresado fue conducido, sin esposas, a bordo del ómnibus desde la zona de la terminal de ómnibus hasta las Cuatro Plazas, en la zona oeste de la ciudad, y luego quedó alojado en dependencias de la seccional 14ª.

Según relató Ardiles, el joven preso, de 19 años, fue detenido el lunes a la tarde al ser sorprendido por vecinos en un hecho de robo en jurisdicción de barrio Belgrano. Los vecinos lo retuvieron a golpes y lo entregaron a policías de la comisaría 14ª, ubicada en Marcos Paz al 6600. El lunes por la noche el joven se sintió mal por efecto de los golpes recibidos y fue trasladado al Hospital Centenario en Francia y Urquiza. Allí quedó internado hasta el martes en observación. A la tarde, cuando le dieron de alta, estaba bajo la custodia de un cabo y una agente. Fueron ellos los que lo subirían al 142.

"El policía y el delincuente se subieron en la estación de ómnibus, el agente se subió primero, le marcó el boleto al detenido y ambos se quedaron parados en el pasillo porque el colectivo estaba lleno", contó a LT3 Lorena, una joven que viajaba en el micro.

Cruce de miradas. "Yo me di cuenta de lo que pasaba porque mi papá es policía y sé como son las cosas, pero la gente recién advirtió la situación cuando se bajaron porque fue en ese momento que le pusieron las esposas", añadió la testigo de la situación que causó asombro entre los pasajeros.

Lorena contó que la presencia del detenido suscitó un incidente menor en el colectivo. "El muchacho me miraba fijo y como yo no le di bola porque sabía lo que quería se puso a mirar a un chico que estaba al lado mío, lo que quería era armar lío, que fue lo que paso", relató.

"El chico que estaba al lado mío le preguntó al delincuente qué le pasaba que lo miraba tanto y se armó una discusión que cortó el policía cuando le dijo al pasajero: «¿Sos guapo vos?»", añadió Lorena, quien detalló que el joven fue esposado al bajar con sus custodios en la parada de Mendoza y Fraga, a dos cuadras de la comisaría 14ª.

"Cuando se desocupó un asiento (el policía) lo hizo sentar y lo palmeó en el hombro y le dijo: «Quedate tranquilo que ya llegamos, ahora la vamos a llamar a tu mamá para que te traiga los antibióticos». Tenía el ojo hinchado, se ve que le habían pegado", concluyó la testigo del curioso traslado policial.

El jefe de la policía rosarina comentó que en el pasado era frecuente trasladar detenidos en transporte público. "Pero eso ya no es así porque además de inconveniente es innecesario disponiendo de móviles policiales", sostuvo.

Ardiles remarcó que los golpes que obligaron a trasladar al detenido al Hospital Centenario se debió a la reacción de los "vecinos que lo golpearon indignados al sorprenderlo en un hecho de robo".

Quienes trasladaron al hospital al joven fueron dos policías que lo custodiaron allí hasta el martes por la mañana, cuando los reemplazó en esa tarea la pareja de empleados que ahora están sumariados. "No esperaron el móvil policial y subieron al colectivo. No debieron hacer eso", indicó Ardiles.