Jueves 26 de Junio de 2014
Carlos Roberto Ramírez, un hombre de 32 años baleado el 3 de junio en un oscuro episodio ocurrido en barrio Plata, falleció el martes en el Hospital de Emergencias. En aquel incidente también fueron heridos otros dos hombres: un hermano del muerto, de 23 años, y un amigo, de 21. Un cuarto herido despareció de la escena. Según los pesquisas, lo que en principio fue presentado como una pelea derivada de la tentativa de robo de una moto, en realidad fue una gresca entre dos familias antagónicas de avenida del Rosario al 3500, en el sudoeste de la ciudad. El caso es investigado por el fiscal Walter Jurado, de la Unidad de Investigación y Juicio.
El martes 3 de junio, a las 19.30, vecinos de avenida del Rosario al 3500 se comunicaron con el 911 para advertir que allí había una persona baleada de gravedad. Agentes del Comando Radioeléctrico halalron en el lugar a Carlos Roberto Ramírez con impactos en el abdomen, el tórax y una perdigonada en la zona lumbar. Lo llevaron al hospital Roque Sáenz Peña y luego al Heca en estado reservado. Posteriormente, a las 22.30, una ambulancia del Sies trasladó hasta este centro asistencial a Brian R., de 23 años y hermano de Carlos, quien presentaba múltiples heridas de arma de fuego en brazos y piernas.
Habló y se fue. Media hora más tarde Lautaro C., de 21 años, llegó al Heca con un impacto de bala en el glúteo. Tras el alta médica, el pibe relató a los policías del Destacamento del hospital que le habían querido robar su moto Honda Wave. Entonces indicó que aproximadamente a las 20 estaba junto a Brian R. y Carlos Ramírez cuando un grupo de hombres intentaron robarle la moto y le efectuaron disparos. Un cuatro hombre herido de bala desapareció del lugar.
Luego de prestar esa escueta declaración nada más se supo de Lautaro, quien a la policía le brindó una dirección inexistente. El muchacho nunca se presentó en la comisaría 33ª a refrendar la tentativa de robo de la moto, que fue secuestrada. En la escena del crimen la policía incautó 13 vainas servidas y dos plomos deformados. Los calibres de las vainas se desconocen ya que en la sede de la Fiscalía en Montevideo al 1968 aún no se recepcionaron las pericias balísticas.
En principio, los datos que se conocieron sobre el incidente expusieron una violencia descomunal en Rosario para la sustracción de un rodado. De acuerdo a los dichos de vecinos, Carlos Roberto Ramírez tenía una chatarrería. El y sus parientes estaban enfrentados con otra familia de la misma cuadra con la que tuvieron más de un altercado. "Uno acusó a otro de robarle y ahí empezó la bronca. Todo viene por eso, lo del robo de la moto es un verso", contó entonces un residente del lugar. Si bien el incidente en el que fueron baleados los cuatro hombres fue presenciado por al menos diez vecinos, muy pocos se han acercado a la Fiscalía a testimoniar, lo que dificultó la labor de los fiscales. Los vecinos indicaron que en la balacera los agresores utilizaron una pistola ametralladora.
Con el correr de los días la familia apuntada como rival desde el bando de los heridos se presentó en la fiscalía de Flagrancia y Turno y contó su versión de lo sucedido. Un relato similar al de los Ramírez con el detalle que invertía los protagonistas. Para ellos los agresores habían sido los Ramírez. Tras agonizar tres semanas, Ramírez murió y desde la Fiscalía instan a los testigos del hecho a presentarse en Montevideo 1968 para aportar detalles de lo ocurrido. La caratula del caso hoy mutó en homicidio agravado por el uso de arma de fuego.