Tiroteo y muerte en plena Recoleta porteña
Un delincuente murió al tirotearse ayer con la policía tras robar un comercio de ropa en el barrio porteño de Recoleta, donde un joven resultó herido y fue imputado ante la sospecha de que sería un cómplice.

Sábado 03 de Enero de 2009

Buenos Aires.— Un delincuente murió al tirotearse ayer con la policía tras robar un comercio de ropa en el barrio porteño de Recoleta, donde un joven resultó herido y fue imputado ante la sospecha de que sería un cómplice.

El incidente se inició ayer a la mañana cuando un delincuente armado ingresó a un comercio de venta de ropa ubicado en Juncal 1975, donde se apoderó de dinero y objetos de valor y huyó por la calle Arenales. En Arenales al 1800, a metros del cruce con la avenida Callao, el delincuente intentó asaltar una veterinaria pero fue observado por personal policial de la seccional 17ª que patrullaba la zona en prevención de delitos.

A tiro limpio. Ante la presencia policial el delincuente se resistió a ser detenido y trató de huir efectuando disparos contra los efectivos, que repelieron la agresión. A causa de los balazos recibidos, el ladrón murió en el lugar, donde también resultó herido en una pierna un joven de unos 25 años, cuando trató de abordar una motocicleta, por lo que fue trasladado al hospital Fernández para su asistencia.

Fuentes policiales señalaron que el delincuente muerto es un hombre de unos 40 años, en cuyo poder se secuestró una pistola calibre 9 milímetros y parte de los objetos que había robado en el comercio de ropa. Según aclararon las fuentes, el joven herido fue imputado en la causa ya que, por declaraciones de algunos vecinos que observaron el robo, se trataría de un cómplice del delincuente muerto.

Justamente, una mujer que fue testigo presencial del enfrentamiento comentó que al llegar a la veterinaria la puerta estaba cerrada pero que le abrieron porque es clienta de ese comercio y, en ese momento: "Alguien entra conmigo, un muchacho alto de campera, que tenía barba". La mujer señaló que esa persona les dijo "«cierren rápido que algo va a pasar», y yo pensé que era alguien común, que se había dado cuenta que había un problema, y cerramos de adentro". "Era el que venía en moto, un muchacho de menos de 30 años que, evidentemente, lo que quería era un lugar donde refugiarse y luego escapar. En ese instante, afuera empezaron los tiros", relató la testigo. l (Télam)