Miércoles 25 de Noviembre de 2009
Ante declaraciones del señor gobernador, el Colegio de Abogados de Rosario contempla consternado
el hecho inédito por el cual el máximo representante del Poder Ejecutivo provincial solicita la
renuncia de los integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la provincia, los cuales se
encuentran investidos de rango constitucional análogo al presidir otro de los poderes del Estado
provincial.
Es evidente, entonces, que asistimos a una confrontación que conculca la separación e
independencia de los poderes del Estado provincial y afecta tanto a los justiciables, a
los profesionales como al propio Poder Judicial de la provincia.
Atento las imputaciones formuladas por el señor gobernador, ha de suponerse que él mismo
tendrá las pruebas que avalen sus dichos.
Esto implica que respetuosamente se estime necesario que el señor gobernador proceda a
aclarar sus afirmaciones o actúe de modo acorde con su obligación de denunciar, como primer
magistrado de la provincia, activando el procedimiento del juicio político previsto en el artículo
91 de la Constitución provincial.
De así no hacerlo nos encontraríamos todos los ciudadanos ante un vacío ético, moral y
funcional de su parte y un descreimiento respecto a sus afirmaciones si las mismas, por la
investidura que ostenta, no surgieron de hechos concretos carentes de prueba.
Cabe destacar que este Colegio de Abogados ha denunciado permanentemente las falencias de los
poderes Judicial y Ejecutivo provinciales en lo concerniente a la administración de justicia y
ahora sólo pretende que se patentice ante la ciudadanía el proceder de todos los integrantes de los
poderes del Estado provincial, tanto para que no se los menoscabe cuanto para que no queden sin
condigna sanción las acciones u omisiones de aquellos magistrados y funcionarios de la provincia
que así lo ameriten.
En vísperas del bicentenario de nuestra patria anhelamos que los gobernantes den ejemplo de
procederes éticos y jurídicos que permitan identificarse al pueblo todo, mas siempre fundados en
verdad probada y en procura de niveles de justicia cada vez más acendrados.
Rosario, 25 de noviembre de 2009