POLICIALES

Telón narcocriminal para el ataque mafioso contra un ex jefe de la barra de Colón

"Kaki" Muñoz, ex jefe de la barra brava sabalera, fue atacado a balazos frente a una concesionaria de barrio Belgrano

Viernes 25 de Septiembre de 2020

La principal hipótesis en manos de los investigadores es que Jorge Alberto “Kaki” Muñoz, ex jefe de la barra brava de Colón, y su compinche José Alberto “Cordobés” M., fueron entregados para ser ejecutados a balazos el miércoles a la tarde en un ataque mafioso frente a una concesionaria de Arévalo al 6700, en el barrio Belgrano. “Kaki”, de 47 años, recibió impactos de una pistola calibre 40 en la espalda y el abdomen; “Cordobés”, de 37, fue alcanzado por proyectiles en el tórax y el brazo izquierdo. Anoche ambos estaban internados en estado reservado. En la escena del crimen fueron halladas tres vainas servidas calibre 40. Y los investigadores hallaron dentro del Renault Kangoo en el que llegaron 697 mil pesos y 19.200 dólares. Un empleado de la concesionaria dijo que los santafesinos iban a comprar un vehículo de alta gama; los investigadores, en tanto, ligan el ataque a la narcocriminalidad.

La noticia corrió a velocidad luz por la autopista a Santa Fe: “Balearon al «Kaki» en Rosario. Dicen que está grave”. Así comenzó una noche repleta de rumores y versiones cruzadas en la capital de la provincia. Dicen que Juan Abel “Quique” Leiva, líder de la barra brava sabalera y condenado a 30 años por homicidio, escribió en su perfil de Facebook: “Algunos quieren trepar alto pero no son monos”. Leiva y “Kaki” estuvieron juntos en el banquillo de los acusados por el asesinato de Walter González Montaner y el intento de homicidio de Fabricio Alarcón, ocurrido en el interior del bar Fiji de la Recoleta santafesina en octubre de 2013.

“Quique” fue condenado y cumple condena en la cárcel de Coronda. “Kaki”, quien tiene tatuado en su espalda el escudo de Colón, recibió la falta de mérito y si bien siguió ligado a la barra, los años lo fueron alejando del paravalanchas rojinegro hasta casi no tener vínculos, según explicaron fuentes de Santa Fe capital.

“Kaki” también tenía, en el viejo sistema procesal penal, una causa por tenencia de arma de guerra y portación de arma de fuego, otra por hurto calificado en la ciudad de San Justo de 2002 y tiene abierto un expediente por atentado y resistencia a la autoridad, lesiones dolosas y daño agravado de abril de 2013. Su nombre y apodo también fueron mencionado en los medios nacionales cuando en junio de 2014, en medio del Mundial de Fútbol de Brasil, las autoridades migratorias impidieron el ingreso de Muñoz al país vecino. “Kaki” estaba mencionado en una lista 2 mil hinchas a los que se les aplicó derecho de admisión por antecedentes de violencia en espectáculos deportivos.

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En abril de 2016 el apodo de “Kaki” volvió a sonar en una investigación criminal, aunque no fue imputado. Fue en el marco de la captura de César “Loquillo” Rodríguez, señalado como uno de los jefes de la barra de Independiente, capturado en el bar Stroker de Santa Fe por la Tropa de Operaciones Especiales. Para los investigadores “Kaki” había aguantado al barra porteño que era buscado por la policía. Gestión normal entre barras amigas. Fuera de estas menciones, “Kaki” no tienen imputaciones en su contra en el nuevo sistema acusatorio.

Lo mismo sucede, al menos con la información preliminar, con “Cordobés”, quien no tendría relación con la barra sabalera. Fuentes consultadas en la capital provincial los perfilaron como “jugadores de peso ligados a la narcocriminalidad”. La principal hipótesis que manejan los investigadores, comandados por la fiscal Gisela Paolicelli, es que la dupla santafesina había llegado hasta el barrio Belgrano para realizar una compra de cocaína de máxima pureza. Dónde se iba a realizar la transacción es una de las preguntas que dominan la pesquisa.

Arévalo al 6700, entre Bolivia y Provincias Unidas, es una calle tranquila de barrio Belgrano. Poco después de las 19 del miércoles dos hombres llegaron en un Renault Kangoo patente AE 125 UJ a las puertas de una concesionaria de autos, con toda la fisonomía de ser un depósito y sin cartelería que la presentara como tal, que funciona en el lugar desde hace 9 meses. Un local que, en ese lapso de tiempo según indicaron fuentes de la investigación, fue allanado al menos una vez por una fuerza federal con resultado negativo según explicó uno de los empleados del lugar. Los recién llegados eran “Kaki”, quien usaba una gorra blanca y bordó, y “El cordobés”. Dejaron estacionada la Kangoo con la trompa al portón de ingreso y caminaron un par de metros hasta un Mercedes Benz color negro, donde esperaba el dueño del lugar junto a un empleado.

“Los heridos venían a comprar un auto. Estaban analizando. Sé que algo de dinero tenían. Se ve que estaban con intenciones de comprar un auto. Vinieron a ver si conseguían un precio y pasó lo que pasó”, contó Marcelo, quien en el momento del ataque había ingresado al negocio para preparar mate. Fue en ese interín que una moto se estacionó a centímetros del Mercedes, el acompañante bajó y disparó contra los santafesinos. A “Kaki” lo impactó en espalda y abdomen; a “El cordobés” lo hirió en el tórax y brazo izquierdo; y el dueño del lugar aprovechó la confusión y escapó hacia el interior de la concesionaria. Fue tan vehemente, que chocó con Marcelo en la puerta del lugar cuando salía a ver qué había pasado. “Fue una ráfaga de tiros. Para mí, un cargador entero. Me quise asomar y justo se asomó mi patrón y se desmayó”, contó el hombre.

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“Cordobés” fue trasladado por una ambulancia del Sies al Clemente Alvarez; mientras que “Kaki” fue conducido al hospital Centenario. Ambos quedaron internados graves en estado reservado. En la escena del crimen fueron incautadas 3 vainas servidas calibre 40 (levemente más grande que la 9 milímetros). El sicario no se llevó nada. Los heridos conservaron sus pertenencias y cuando personal de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) abrió la Kangoo de los santafesinos se topó con una bolsa en la que había 697 mil pesos y 19.200 dólares.

¿Para qué era el dinero? El empleado Marcelo dijo que era para la compra de un auto. Los investigadores entienden otro escenario: “Todo hace inferir que venían a comprar droga. Y que los entregaron. Los agarraron como se dice en la jerga regalados. Hoy la cocaína no se compra en plata nacional. La cocaína solo te lo venden en dólares papel cash. Son 19 lucas gringas de podes llevar 3 kilos de buena pureza para estirarlos 4 o 5 veces”, explicó un vocero de una investigación que recién comienza.

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