Miércoles 05 de Agosto de 2020
Cuando la jueza Eleonora Verón le cedió la palabra para que haga uso de su derecho a defensa, el fiscal Gustavo Ponce Asahad se declaró "totalmente inocente" de los hechos que le imputaron y, casi al borde del llanto, manifestó: "Esta situación me quebró en lo personal, estoy devastado. Es algo que me desestabilizó en todo sentido, a tal punto que el fin de semana tuve que buscar asistencia psiquiátrica e internarme en un centro de salud" de la ciudad.
Flanqueado por sus abogados particulares, el fiscal que quedó implicado en el pedido y el cobro de coimas a un empresario del juego clandestino dijo que su esposa "sufre de una enfermedad muy delicada y esto empeora toda la situación que estoy viviendo".
Antes de conocer que su futuro próximo estaría tras las rejas, Ponce Asahad dijo: "Siempre estuve, estoy y estaré a disposición del tribunal". Y expresó finalmente que no comprende "qué clase de intereses están detrás de esta imputación contra mi persona".