Policiales

Sorprenden a un médico mientras dormía y lo asaltan en su dormitorio

Dos delincuentes cortaron la luz y barretearon una reja para ingresar a su casa de barrio Acíndar. Lo amenazaron y le pidieron dinero y una notebook. En la zona cuestionan la reiteración de delitos.

Lunes 26 de Septiembre de 2011

Mientras se encontraba durmiendo en su casa del barrio Acíndar, un médico fue sorprendido por ladrones el sábado a la noche. Los maleantes, al parecer dos, cortaron la luz de la casa y barretearon una reja para ingresar. Sin embargo, tamaño operativo, que incluyó amenazas, tuvo como resultado un magro botín de 500 pesos en efectivos.

El médico Lorenzo Santini vive en el pasaje 1211 al 3300 con un familiar que el sábado a la madrugada no estaba en la casa. Eran alrededor de las 5.30 cuando escuchó un ruido muy fuerte que lo despertó. Se levantó, se dirigió a la cocina y luego al comedor. Al intentar prender la luz advirtió que no funcionaba e imaginó que "se había roto el transformador", según contó. Revisó el lugar y al no notar nada extraño volvió a su cuarto a oscuras.

Pocos minutos después escuchó otro ruido y entonces en su habitación irrumpieron dos hombres que, celular en mano, lo iluminaron y le pidieron dinero. Habían cortado con una pinza las rejas de la ventana del comedor y así entraron.

"Me pusieron el celular en la cara y me apuntaban con un revolver. Tendrían entre 18 y 20 años y no conocía esas voces, como si no fueran del barrio", dijo el hombre que vive allí hace seis años. "Querían la notebook y plata. No tengo notebook, así que les di el poco dinero que tenía", dijo.

Santini recordó que los maleantes lo amenazaban constantemente pero con mensajes distintos: "La misma persona que un segundo antes me decía que me iban a meter un tiro, me explicaba después que eran buena gente y que sólo querían plata. No me pegaron pero tampoco me dejaron salir de mi cama", relató.

El profesional está seguro que quienes le robaron conocían sus movimientos: "Sabían que yo estaba, porque había luces encendidas, y además me preguntaron por la otra persona que vive conmigo. Se asombraron de que no estuviera", contó.

Por la puerta. Una vez que dieron con el dinero los ladrones le pidieron a Santini las llaves de la puerta de casa: "No queremos salir por al ventana", le dijeron, así que el hombre debió explicarles que la llave estaba en un lugar determinado y que tenían que abrir dos cerraduras.

En el garaje está estacionado un Fiat Siena, pero los delincuentes no mostraron interés. "Ni me preguntaron por el auto", dijo el profesional.

"No vino nadie". Cuando se fueron los delincuentes, el médico llamó a la seccional 18ª, pero le plantearon que no iban a acudir por que el robo había sido dos horas antes. "Una vez, hace bastante, me dijeron que no tenían móvil, ahora ya me dijeron que ni siquiera iban a venir", manifestó. Por otra parte y ante la negativa, Santini llamó al servicio 911. "Me contuvieron y me tranquilizaron, pero tampoco mandaron al móvil", se quejó.

En problemas. El robo a esta casa de Crespo y pasaje 1211 es apenas la punta de un problema en un barrio donde los vecinos aseguran no saber "qué hacer para vivir en paz".

Gabriela, una maestra vecina de Acindar, explicó que tuvo que modificar sus horarios de trabajo y organizar con sus hijos las entradas y salidas de la casa. Incluso su hija quiere abandonar la casa familiar para estar "más tranquila".

Como anécdota relató que en una oportunidad le "abrieron la ventana y pasaron un gancho entre las rejas, con eso se llevaron el bolso con cosas de la escuela y hasta comida".

Otro vecino, Luis, dijo que el 30 de junio le barretearon la ventana y "se llevaron electrodomésticos". Vive a 100 metros de la casa de Gabriela.

A una cuadra de esa esquina hay una tira de casas precarias, un asentamiento que abarca seis cuadras a lo largo de las vías del ferrocarril Mitre y atraviesa parte del barrio Acíndar.

"Vienen, roban y se escapan por los pasillos de esa zona o se refugian en esas casas, no sabemos si viven ahí o son de otro asentamiento", dicen los vecinos, como primera explicación a sus problemas de seguridad.

Edificio céntrico

Los propietarios de dos departamentos de un edificio céntrico encontraron la novedad de haber tenido ingratas visitas el fin de semana. Ocurrió en Urquiza 2164, en el cuarto piso, donde los ladrones entraron a dos departamentos. En uno no robaron nada y del otro se llevaron artículos electrónicos y otros objetos tras violentar las puertas.

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