Jueves 01 de Febrero de 2024
Un miembro de la familia Romero, a la que se le atribuye el manejo del narcomenudeo en la zona de Nuevo Alberdi, continuará detenido un año más hasta que se resuelva su participación en el secuestro e intento de homicidio de José Orlando "Joselito" C. ocurrido en abril de 2020. Se trata de Luciano Luis Romero, hermano del sindicado como líder del grupo y también detenido Hernán "Lichy" Romero, también acusado de una violentísima secuencia que comenzó cuando secuestraron a la víctima en la puerta de su casa de Polledo al 3800, lo torturaron durante varias horas para que les entregara dinero y el título de un auto y finalmente intentaran matarlo en un camino de tierra cercano a la ruta 34.
De hecho se presume que Joselito sobrevivió al ataque porque sus ejecutores lo dieron por muerto. El hombre estaba en su momento ligado a la banda de Los Monos y este incidente gatilló una dura batalla en las calles de Nuevo Alberdi entre la marca más fuerte de los Cantero contra los Romero.
Luciano Romero lleva dos años en prisión preventiva imputado por los delitos de privación ilegal de la libertad coactiva triplemente agravada por las lesiones causadas a la víctima por la participación de tres o más personas y por la participación en el hecho de menores de edad; y de tentativa homicidio doblemente calificado por el concurso premeditado de dos o mas personas doblemente agravado, por el uso de arma de fuego y por la participación de menores de edad; y portación ilegítima de arma de arma de fuego, en calidad de autor. A punto de expirar el plazo de ley para mantener la medida cautelar, este jueves se hizo una audiencia de revisión de la medida y el juez Florentino Malaponte dictaminó la prórroga extraordinaria por el plazo de un año a vencer el 1 de febrero del próximo año.
Secuencia
El hecho por el cual el fiscal Patricio Saldutti formuló esas imputaciones a Luciano Romero sucedió el 4 de abril de 2020 a las 20 en Polledo al 3800 de Rosario. Según la acusación, junto a Gastón Núñez y otros dos menores de edad —ya imputados— "actuando todos bajo previa planificación y coordinación" y manteniendo comunicación en todo momento con Lichy Romero, por entonces preso en la Unidad Penitenciaria Nº 6, el grupo se llegó hasta la casa de Joselito, lo amedrentaron y amenazaron efectuándole un disparo en una de sus piernas. Así lo subieron a un auto y se lo llevaron.
Según la acusación, los captores llevaron a la víctima a una casa de Mateu al 3400. Allí agredieron durante horas a Joselito para obligarlo a que les entregara dinero y títulos de propiedad de su auto y de su vivienda. Durante el tiempo que duró el secuestro los sospechosos realizaron varias comunicaciones con el imputado Lichy, quien dispuso las directivas a seguir por los demás desde la cárcel.
La situación se prolongó por más de dos horas, y ante la negativa de la víctima de acceder a lo exigido, sobre las 22.30 y por orden de Lichy, los captores se llevaron a la víctima en una camioneta hasta un camino paralelo a la ruta 34 y lo soltaron a la altura del kilómetro 4. Entonces obligaron a correr a Joselito mientras le tiraban a matar.
Por este mismo hecho Lichy Romero y Núñez, van camino a juicio oral y público con un pedido de pena de 28 años de prisión que Saldutti pidió en diciembre pasado. En cuento a Luciano, todavía no fue acusado con pedido de pena porque se mantuvo prófugo un tiempo antes de ser detenido.