"Si recibo la citación voy a recusar al juez"
El candidato a diputado nacional Francisco De Narváez fue convocado por el juez federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez, para ser indagado el próximo miércoles por su presunta vinculación con Mario Roberto Segovia, el rosarino conocido como el “rey de la efedrina”. “Si mañana recibo la citación lo voy a recusar”, replicó ayer De Narváez...

Lunes 08 de Junio de 2009

El candidato a diputado nacional Francisco De Narváez fue convocado por el juez federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez, para ser indagado el próximo miércoles por su presunta vinculación con Mario Roberto Segovia, el rosarino conocido como el “rey de la efedrina”. “Si mañana recibo la citación lo voy a recusar”, replicó ayer De Narváez, quien calificó la medida como “obscena” y cuestionó en duros términos al funcionario judicial que investiga a una asociación internacional de contrabando.
  Sin embargo, hace sólo díez días la Cámara Federal de San Martín rechazó una recusación presentada por Segovia contra el juez que investiga “la ruta de la efedrina”. El tribunal de segunda instancia desestimó los cuestionamientos al magistrado y lo habilitó a seguir adelante con la causa.

Los registros del Nextel. El empresario fue vinculado al caso hace un mes, cuando se detectó en el registro de llamadas del Nextel de Segovia que el detenido había recibido varios llamados desde un móvil a nombre de De Narváez. Segovia está procesado como presunto líder de una organización dedicada a abastecer de efedrina a carteles del narcotráfico mexicano. El 4 de mayo último el empresario había presentado un descargo por escrito ante el juez pero éste lo calificó de “estéril”.
  Al enterarse de la noticia de la citación, el candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires por Unión Pro la tiñó de contenido político. “Es una sucia operatoria que el kirchnerismo quiere impulsar por una connivencia con el Poder Judicial”, dijo, y agregó: “Esta forma de gobierno del kirchnerismo se termina el 28 de junio” cuando se celebren las elecciones legislativas.
  A su vez, recordó que el magistrado afronta “36 pedidos de juicio político para ser destituido”, por lo que abogó por “una Justicia independiente, en la que sus miembros no se expongan en los medios permanentemente, como lo está haciendo Faggionatto Márquez”. El candidato indicó que intentará apartar al magistrado del caso:  “Lo voy a recusar porque tengo elementos de un procedimiento interno dentro del juzgado, de unas características ya no anormales sino ilegales”, insistió.
  De Narváez fue vinculado por primera vez en la causa que instruye Faggionatto Márquez  cuando hace un mes se difundió que desde un celular de su flota se habían hecho, desde 2006, al menos tres llamadas a un teléfono a nombre de Héctor Benítez, el alias que usaba por entonces Mario Roberto Segovia.

El descargo. El candidato y actual legislador se presentó entonces como testigo y afirmó que el teléfono desde donde se hicieron las llamadas era utilizado por uno de sus empleados, al que identificó como Danilo Coronel. Cuando este último compareció en los tribunales de Zárate-Campana contó que usaba ese teléfono pero que no conocía al “rey de la efedrina”. Como De Narváez es diputado nacional tiene fueros parlamentarios hasta diciembre de 2009.
  En ese contexto, justo un mes atrás Segovia denunció que el juez Faggionatto Márquez le había ofrecido beneficiarlo para evitar que su padre y su cuñado fueran detenidos, a cambio de que implicara en el tráfico de efedrina a De Narváez. Esto fue denunciado el 12 de mayo pasado por su abogado, Mariano Cúneo Libarona, ante la Cámara Federal de San Martín y el Consejo de la Magistratura. Pero hace díez días, la Cámara rechazó la recusación.
  Mario Roberto Segovia fue detenido el 23 de noviembre pasado en el Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery. El propio ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, dio la noticia de la detención, respaldó el procedimiento e informó el peso exacto de efedrina que habría traficado el rosario en los últimos dos años.
  La caída del presunto traficante puso al descubierto el opulento estilo de vida del personaje, procesado como jefe, financista y organizador de una banda dedicada a la guarda, comercio y contrabando de estupefacientes.