Policiales

Señales de robo en la casa de un hombre al que hallaron asesinado en un zanjón

La víctima se llamaba Antonio Rubén Trujillo, tenía 60 años, estaba separado y tenía tres hijos mayores de edad. Murió por asfixia por sumersión. Alquilaba una casa en barrio Tablada.

Sábado 08 de Febrero de 2014

El jueves por la mañana los vecinos de barrio Manantial, en la zona sudoeste, se vieron sorprendidos por el hallazgo del cuerpo de un hombre totalmente desnudo y maniatado en un zanjón de Provincias Unidas y el pasaje 1807. La víctima se llamaba Antonio Rubén Trujillo, tenía 60 años, estaba separado y tenía tres hijos mayores de edad. Murió por asfixia por sumersión. El hombre vivía del otro lado de la ciudad, en una casa alquilada en barrio Tablada, y su asesinato se investiga en el marco de un robo ya que la policía al inspeccionar su residencia encontró la casa completamente revuelta. A simple vista faltaban de la casa dos pistolas propiedad de Trujillo y los pesquisas tampoco pudieron dar con el auto del hombre, una cupé Hyundai blanca.

   La aparición el jueves por la mañana en un zanjón del cuerpo de un hombre desnudo, con precintos plásticos en las muñecas, con sus brazos amarrados por un cinto detrás de la espalda, pero sin rasgos elocuentes de la forma en la que fue asesinado, disparó conjeturas diversas. Ante la incógnita sobre su identidad sobrevoló primero el apellido de un abogado penalista, versión que con un llamado a su celular quedó descartada. Luego se indicó que podía tratarse del cuñado de un reconocido narco dedicado a la transa de marihuana, pero tampoco era.

   La identificación a través de las huellas dactilares pudo determinar que se trataba de Antonio Rubén Trujillo, un maestro mayor de obra que en los últimos tiempos actuaba como contratista, según confiaron fuentes de la pesquisa, en manos de la jueza Mónica Lamperti.

   La identificación del cuerpo resolvió una parte del puzzle. Con el apellido Trujillo, efectivos de la comisaría 32ª, que actuó por la jurisdicción donde fue hallado el cadáver, llegaron a una dirección en Constitución al 500.

   Pero en la casa de planta baja en la que debía residir la víctima se toparon con un edificio recientemente construido. Así hasta que dieron el domicilio de la última compañera de la víctima y junto a un hijo del hombre de 20 años, acudieron a una vivienda de Ayolas al 400. En ese lugar Trujillo vivió el último año y medio, según confiaron sus vecinos de barrio Tablada.

Un hombre parco. “No se daba con nadie en el barrio. Entraba al negocio, pedía y se iba. Sin charla ni mayores comentarios”, relató con comerciante de la zona en la que Antonio Trujillo vivió hasta el miércoles. “Era un tipo raro, pero no por ser raro sino porque no se daba con nadie. Uno sabía que estaba en la casa cuando su auto estaba en la puerta. El miércoles salió de su casa a eso de las 7. Lo sabemos porque lo vio mi marido. Después no lo vimos más”, agregó una mujer

   “No trataba a nadie pero por la mañana solía verse llegar señoritas con carpetas. El hombre publicaba en el diario pedido de secretaria y las atendía en la casa”, indicó otra vecina. Este último dato, en el que ya trabajan los investigadores, fue confirmado ya que el viernes 10 de enero la víctima contrató un aviso en una de las receptorías de este diario de seis palabras: “Secretaria Full Time Ayolas” y el número exacto de su domicilio. Salió publicado en el libro de avisos del domingo 12.

   “La investigación del caso tiene dos puntas: un robo en la casa de la víctima y el homicidio. Qué pasó primero es en lo que estamos trabajando. El último del círculo familiar que lo vio con vida es uno de los hijos, con el que estuvo el miércoles por la mañana. Luego comienza un gris que termina cuando el jueves a la mañana fue hallado en el zanjón. El forense del Instituto Médico Legal que lo revisó indicó que la hora de la muerte podía ubicarse entre las 22 y las 23 del miércoles. Un horario en la que una persona le relató a los canales de televisión que vieron un auto blanco en la zona desde el que tiraron el cuerpo. Todo eso se está chequeando porque en el barrio, a esa hora, la luz estaba cortada”, indicó un vocero de la investigación.

   El cuerpo de Trujillo fue hallado boca arriba con su cabeza dentro del zanjón ubicado entre la plaza del barrio Manantial, compuesto por 62 casas iguales, y una antena de telefonía contigua a la avenida Circunvalación, a unos 200 metros de Provincias Unidas y Seguí. Una vez identificado los policías llegaron a la casa de Ayolas al 400 junto a uno de los hijos de Trujillo y al gabinete criminalístico. Cuando el muchacho abrió la puerta de la casa, la tarea se le vio complicada porque la cerradura no funcionaba correctamente.

   En el interior estaban los dos perros de Trujillo y la casa estaba revuelta. A simple vista faltaban una pistola calibre 9 milímetros y otra 22. Tampoco apareció aún la cupé Hyundai color blanca, patente BLP 756. “Toda la documentación del auto estaba en la casa”, explicó un vocero.

Curriculum. “En la casa había algunos currículum vitae de varias personas, que se están investigando, pero que no condicen con la edades de las mujeres que los vecinos describieron como que estuvieron la casa esta semana”, indicó la fuente. “Otro detalle a determinar es si lo mataron o lo quisieron dejar tirado en ese lugar y el hombre se les ahogó con la gran cantidad de agua de lluvia que recibió ese zanjón”, cerró el vocero. El caso es investigado por efectivos de la seccional 32ª y la sección Homicidios.

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