Segundo golpe a una distribuidora en 50 días
Empleados de la distribuidora de cigarrillos y golosinas Don Ernesto vivieron 40 minutos de máxima tensión ayer a la mañana. Dos hombres armados los sorprendieron mientras esperaban a un cliente en Presidente Quintana al 500, se los llevaron capturados en el vehículo de la empresa y los retuvieron hasta que el resto del grupo se apoderó de toda la mercadería que estaba valuada en unos 65 mil pesos.

Sábado 19 de Septiembre de 2009

Empleados de la distribuidora de cigarrillos y golosinas Don Ernesto vivieron 40 minutos de máxima tensión ayer a la mañana. Dos hombres armados los sorprendieron mientras esperaban a un cliente en Presidente Quintana al 500, se los llevaron capturados en el vehículo de la empresa y los retuvieron hasta que el resto del grupo se apoderó de toda la mercadería que estaba valuada en unos 65 mil pesos. El asalto los transportó en el tiempo cuando trabajadores del mismo comercio fueron asaltados a fines de julio en Catamarca al 2100. (Ver aparte).
  Todo comenzó a las 9.45 de ayer. Según fuentes policiales, Matías Florentino y su compañero habían llegado a esa hora hasta un negocio ubicado en Presidente Quintana entre 1º de Mayo y Juan M. de Rosas, en la zona sur de la ciudad, con la intención de entregar mercadería y hacer unas cobranzas. Los empleados de Don Néstor estaban abordo de una camioneta tipo utilitaria Peugeot Boxer color blanca cargada con golosinas y cigarrillos.
  
Espera interrumpida. Como el cliente aún no había llegado a ese lugar, los muchachos decidieron permanecer unos minutos dentro del vehículo. Pero en un momento dado fueron tomados por sorpresa por dos hombres adultos, con la cara descubierta, con sendas armas de fuego en su poder. Sin perder tiempo les ordenaron que se corrieran hacia la parte trasera de la camioneta. Las víctimas terminaron recostadas en el piso con sus cabezas tapadas por una especie de sábana. De esa forma el dúo se hizo cargo del rodado.
  De acuerdo a los datos que trascendieron de la denuncia policial, Florentino y su compañero no fueron golpeados y el trato que recibieron podría definirse como bueno. Ni siquiera les ataron las manos, les ordenaron que se quedaran quietos y les aseguraron que nada iba a sucederle si cooperaban. Fue entonces cuando los asaltantes y los dos empleados apretados en la caja de la camioneta, emprendieron un breve periplo.
  “Los muchachos contaron que la camioneta dobló en varias oportunidades, pero como tenían las caras tapadas no pudieron identificar ningún lugar o calle”, consignó un vocero de la Unidad Regional II. El viaje duró unos minutos hasta que el vehículo se detuvo en un sitio que tampoco pudo ser identificado por las víctimas. En ese lugar, un grupo de personas se dedicó a sacar la mercadería de la camioneta. Las fuentes consultadas indicaron que el total de lo robado llegaría a los 65 mil pesos.
  Cuando esa tarea se cumplió, alguien volvió a tomar el volante del utilitario y con los empleados en el mismo lugar, emprendieron lo que sería el último viaje. Finalmente, la camioneta se detuvo y el delincuente advirtió a los muchachos que no hicieran ningún movimiento extraño durante los próximos diez minutos. Los empleados aparecieron en una cortada llamada Navariz, que corre paralela a Presidente Roca al 3800.
  La denuncia por el robo fue radicada en la seccional 16ª y el caso también está en manos de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional II. Los pesquisas no tenían ninguna pista firme sobre los autores, pero se mostraron sorprendidos con este hecho porque se trató del segundo que causa un serio perjuicio a la distribuidora en un mes y medio. l