Policiales

Seguirán presos los 5 imputados por la muerte de Pichón Escobar

Audiencia en tribunales. Negaron la libertad a dos policías y tres patovicas. La Cámara Penal tiene pendiente definir si traspasa el trámite a la Justicia federal.

Martes 22 de Diciembre de 2015

Los dos policías y tres patovicas imputados de homicidio y encubrimiento por la muerte de Gerardo "Pichón" Escobar seguirán en prisión mientras se aguarda la resolución definitiva sobre al traspaso del expediente a la Justicia federal, donde podrían ser acusados de desaparición forzada de personas.

La apelación a la prisión preventiva había quedado pendiente luego de que el juez Luis María Caterina decidiera apartarse de la causa por considerar que hay indicios para sospechar de una posible participación policial en el hecho. El magistrado le dio crédito a las evidencias expuestas hace dos semanas por los fiscales Marisol Fabbro y Rafael Coria, y el abogado querellante Gustavo Vera, quienes sostienen la idea de que Pichón fue golpeado salvajemente por un patovica al salir del bar La Tienda el 14 de agosto. Y que con ayuda de policías y el resto del personal del bar lo habrían privado de la libertad y ocultado hasta que fue hallado muerto una semana después en el Paraná.

Audiencia de ayer. Pero la resolución de Caterina fue apelada por la defensa y quedó bajo estudio de la Cámara Penal, que resolverá sobre el cambio de jurisdicción. En tanto, las partes volvieron a verse ayer en los Tribunales provinciales para debatir sobre las excarcelaciones.

Cinco imputados están presos desde hace tres meses y medio: los policías Luis Alberto N., un efectivo del Comando Radioeléctrico que cumplía un adicional legal en el boliche, y Maximiliano A., con licencia médica desde hace un año. Y los patovicas José Luis C., César Darío A. y Cristian Jesús V. Este último es el único imputado de homicidio (los otros, de encubrimiento) luego de ser visto en una filmación golpeando a Escobar luego de que éste saliera ebrio del boliche y protagonizara un incidente menor al tocar el auto de la encargada del bar.

Según testigos, la secuencia indicaría que luego de ser golpeado Pichón caminó hacia Catamarca donde, para querella, habría sido levantado por un patrullero que lo llevó a la seccional 3ª sin registrarlo en el libro de guardia. Por declaraciones de presos que dijeron haber oído gritos de un joven detenido ese día, para los fiscales se hilvana la sospecha de que Escobar estuvo en un calabozo de la comisaría de Dorrego al 100.

Nexo. En un lógico clima de tensión y expectativa de los familiares de los acusados se desarrolló la audiencia donde los abogados José Luis Giacometti (Luis N.); Ignacio Carbone y Juan Ubiedo (César A. y José Luis C.); Leopoldo Monteil (Cristian V.) y Marcelo Piercecchi (Maximiliano A.), pidieron la libertad de sus clientes o arrestos domiciliarios. Enfatizaron que hasta ahora no se acreditó el nexo de causalidad entre los imputados y la muerte de Escobar, y que tampoco se profundizaron otras pistas (ver aparte).

La fiscalía solicitó que sigan presos ante la alta pena en expectativa, el peligro de fuga y la aparente relación de los acusados con policías y un posible entorpecimiento probatorio. En conjunto, Fabbro, Coria y Vera resaltaron la ya alegada "seguridad extendida" según el relato de vecinos y otras personas que fueron golpeadas en circunstancias similares a la de Escobar.

Para el órgano acusador eso supone connivencia entre personal del boliche y policías que eran convocados ante situaciones de conflicto. Resaltaron que la investigación siempre tuvo "movimiento" y que se probó que Pichón murió por asfixia. Vera agregó que fue golpeado salvajemente antes de ser arrojado sin vida al agua y recordó que hay estudios pendientes de la zona genital y el cerebro para avalar esa idea.

Pero los defensores coincidieron en que no está probado el homicidio y menos su intencionalidad. "En base a una filmación construyen un relato que no es cierto", dijo Piercecchi. A su turno, Monteil remarcó las declaraciones de cuatro jóvenes que observaron la golpiza. "Luego lo vieron caminar por Catamarca y Sarmiento en buenas condiciones. Se pudo arrojar al río o lo pudo tirar un tercero que no es objeto de esta investigación", razonó.

Carbone puntualizó que "se forzaron las pruebas. Dicen que murió por asfixia pero ninguno de mis clientes participó de ello. Son conjeturas que no pueden ser merituadas. La imputación que los mantiene detenidos es errónea".

Homicidio. Caterina pasó a un breve cuarto intermedio y luego resolvió la situación de los acusados. "En este estado de la investigación hay indicios plurales y concordantes para sostener que la muerte de Escobar fue un homicidio", comenzó el juez. "Hay dos cuestiones -añadió- que introdujeron los defensores, que es el nexo de causalidad y que Escobar se habría retirado del bar con un tal Pelado (ver aparte). Estas cuestiones son importantes pero no descartan toda la secuencia sobre una serie de circunstancias que se han ido debatiendo".

Y volvió a darle entidad a postura de la fiscalía. "La salida del bar, los golpes de alguien que aparentemente es el imputado Cristian V., el arrastramiento a un sector no iluminado ni captado por la cámara, las conversaciones entre los imputados, las indicaciones de los testigos sobre los golpes", enumeró.

El juez entendió que las situaciones tienen correlato. "Se dan los requisitos de probabilidad y razonabilidad, evidentemente no se puede descontextualizar, una cosa tuvo que ver con la otra o por los menos hay indicios fuertes de ello. Hay algo que se probó suficientemente, que es la golpiza. Más allá de los intervalos que tendrán que investigarse, fue consecuencia del accionar de una persona vinculada en un momento concreto. Y la persona golpeada termina, a pesar de los momentos de duda, muerta en el río".

La reacción. Finalmente decidió por mantener a los cinco imputados en prisión. "Por la posibilidad de pena de cumplimiento efectivo y porque según la investigación podrían incurrir en conductas violentas, me inclino a pensar que puede haber entorpecimiento probatorio. Por todas esas razones se mantiene la prisión preventiva", expresó en medio del fastidio de los acusados.

Apenas el juez esbozó su decisión y recordó que también descartaba las morigeraciones y atenuaciones", fue interrumpido por gritos de una mujer del público, familiar de uno de los detenidos. "No, no, son una manga de delincuentes. Los fiscales y todos los que lo siguen. Hacé lo que quieras, los voy a ir a denunciar", vociferó la mujer mientras el juez le ordenaba a la custodia policial que la retirara de la sala.

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