Se vio cercado por la policía y se mató de un tiro en la cabeza
Buenos Aires.— Un ladrón murió tras dispararse un tiro en la cabeza y otro fue detenido en la localidad bonaerense de Ciudadela, en el partido de Tres de Febrero, luego de ser perseguidos por efectivos policiales que intentaron identificarlos cuando merodeaban la zona bancaria de Ramos Mejía, en La Matanza.

Jueves 07 de Enero de 2010

Buenos Aires.— Un ladrón murió tras dispararse un tiro en la cabeza y otro fue detenido en la localidad bonaerense de Ciudadela, en el partido de Tres de Febrero, luego de ser perseguidos por efectivos policiales que intentaron identificarlos cuando merodeaban la zona bancaria de Ramos Mejía, en La Matanza.

El hecho se inició alrededor de las 13 de ayer en pleno centro de Ramos Mejía, cuando personal policial que realizaba tareas de prevención en la zona bancaria observó la presencia "sospechosa" de un hombre que se bajó con un bolso de un Chevrolet Vectra y se subió a un Fiat Palio, donde lo esperaba otra persona.

"Creemos que tenían pensado cometer una salidera o asaltar algún banco, el bingo o alguna empresa importante porque estaban fuertemente armados y tenían camperas y gorras similares a las usadas por la Bonaerense", dijeron fuentes policiales.

Agentes de Lomas del Millón intentaron identificarlos, pero los sospechosos aceleraron el vehículo y se dieron a la fuga. Así se inició una persecución por la avenida Gaona a la que se sumaron varios móviles de la Jefatura de La Matanza. En la bajada de la colectora de Gaona y la calle Brown, ya en jurisdicción de Ciudadela, partido de Tres de Febrero, los ladrones chocaron e intentaron continuar la fuga a pie, pero uno de ellos fue detenido en el lugar.

El cómplice prosiguió la fuga y a tres cuadras de Gaona intentó robarle el auto a un remisero, pero al no poder hacerlo lo tomó como escudo humano y le apuntó con el arma con la intención de escapar, ya que había sido rodeado por gran cantidad de policías. En una distracción del asaltante los policías le efectuaron disparos con balas de goma, oportunidad en la que el remisero pudo escapar. Al verse imposibilitado de huir, el ladrón se efectuó un disparo en la cabeza y cayó gravemente herido. Murió poco después en el Hospital Carrillo. l (DyN)