Viernes 30 de Abril de 2010
Corrientes.— Los investigadores de la muerte del neurocirujano Claudio Urbina, asesinado el miércoles con un tiro de FAL y por la espalda en su casa de la localidad bonaerense de Boulogne, se inclinan a pensar que el hecho fue un crimen pasional por encargo. La orientación la dio la primera mujer del médico, Gladys Polich, quien dijo que tanto ella como su ex marido habían recibido amenazas telefónicas y que presuntamente las mismas partían de su actual pareja, un ciudadano mexicano del que se distanció hace un par de meses. La mujer, que ahora vive en Corrientes y desde ayer tiene custodia permanente, dijo "que casi no le cabe duda" de que ese hombre está involucrado en el hecho.
Al respecto, el ministro de Gobierno correntino, Gustavo Valdés, sostuvo que la custodia se dispuso "luego de la denuncia por amenazas realizada por Polich". En ese orden, el jefe de Relaciones Institucionales de la policía correntina, Pedro Gómez, dijo que la mujer realizó un pormenorizado relato de la situación que padecía. "Luego de la muerte de Urbina, la denunciante se presentó y mencionó las amenazas que recibía de su marido, un ciudadano mexicano" del cual se encuentra separada, explicó el comisario.
A su vez, Raúl Leiva, abogado de Polich, informó que la noche del miércoles la mujer recibió llamadas y mensajes de su ex pareja, el empresario automotriz mexicano David Galicia Ramírez, con quien tiene una hija de 3 años. Según dijo el letrado, los mensajes y llamados "no eran hechos desde números de la Argentina" y "eran insistentes, pero por consejo mío, dejó de atenderlas", agregó. También aseguró que su cliente "está destruida, desolada y perdida" por el asesinato de quien fue su primer marido y padre de su hijo de 19 años.
Leiva detalló que tras separarse de Urbina, Polich mantuvo con el mexicano una relación de varios años, pero que se tornó "enfermiza" y que por eso decidió terminarla. Pero entonces, Galicia Ramírez no le permitió abandonar México, donde se radicaron. "Ella se escapó y como no tenía cómo pagar los pasajes para salir de México, le pidió plata prestada a Urbina. Eso enloqueció de celos a Galicia Ramírez", manifestó Leiva.
El abogado dijo que Polich volvió hace dos meses a Corrientes, de donde es oriunda al igual que Urbina, y que Galicia Ramírez "llamaba constantemente para pedirle que regresara. Estaba obsesionado con ella". Finalmente, Leiva informó que hace un mes la mujer inició una demanda para obtener la tenencia de la niña de 3 años ante la Cancillería.
En tanto, Galicia Ramírez llegó ayer a la Argentina y se presentó en la Embajada mexicana para pedir asesoramiento y ponerse a disposición de la Justicia. Así lo confirmó anoche el vocero de esa sede diplomática, Jesús Alfonso Nieto Zermeño.
A sangre fría. Claudio Urbina vivía en Boulogne con su segunda pareja, Marcela Agustini, con quien tenía una hija de 4 años. La medianoche del martes, cuando llegaba a su casa en su auto, fue sorprendido por dos hombres que lo asesinaron con un tiro de FAL por la espalda.
En base a los datos aportados por Polich y la filmación del hecho tomada por una cámara del municipio, los pesquisas creen que están ante un crimen por encargo y tienen bajo sospecha al mexicano que fue esposo de la mujer. En tanto, el cuerpo de Urbina fue trasladado ayer a Corrientes por pedido de sus familiares y fue sepultado a la tarde. l (Télam)
Testigo
Una instrumentista de 27 años que trabajaba junto a Urbina en un instituto médico declaró que fue amante del profesional y que la noche del crimen, tras compartir una cirugía, el profesional se ofreció a llevarla en auto a su casa. En el viaje él le propuso retomar la relación, a lo que ella se negó y bajó del vehículo a las 23.50, 14 minutos antes de homicidio.