Policiales

Se llevan a un bebé de una casa, lo dejan a la vuelta y no se sabe por qué

El extraño hecho aún se investiga. Una hipótesis es que fue un robo en el que los ladrones se llevaron al niño porque la víctima no tenía dinero suficiente.

Jueves 22 de Agosto de 2019

Un timbrazo y un llanto rompieron el sueño de Daniel y Patricia. Era las 4.30. Daniel miró por el portero visor de su casa de Cafferata y el pasaje Gordillo y no vio nada. "A esa hora no le abro ni loco a nadie", recordó ayer. Se acostó a dormir. A las 6.30 otra vez el timbre. El hombre miró por el visor y un vecino le dijo: "Daniel, asomate que te dejaron un bebé en la puerta".

El dueño de casa no dudó. Llamó al 911 y dio aviso. Cuando abrió la puerta se topó con Natanael, un bebe de un año y medio que jugueteaba envuelto en una mantita."Estaba tal cual lo habían sacado de la camita", recordó Patricia. En cuestión de minutos la esquina se colmó de patrulleros. Daniel y Patricia no lo sabían pero Natanael había sido sustraído minutos antes del primer timbrazo de una casa vecina, en un incidente poco claro investigado en principio por la Justicia Federal. Natanael estuvo al menos dos horas a la intemperie con una sensación térmica de 3 grados en el umbral de esa casa.

Los vecinos de Ituzaingó al 3400, entre Iriondo y Cafferata, contaron ayer que alrededor de las 4.30 de la mañana escucharon un estruendo, quizás de un portazo, y el grito desgarrador de una mujer, tal vez clamando por un hijo. A esa hora un llamado al 911 alertó sobre una denuncia de un robo en una vivienda de pasillo de esa cuadra y que los delincuentes se habían llevado consigo un bebe de un año y medio. Todo eso se conoce por el relato de Daiana, la madre del pequeño. De inmediato varias dotaciones de policía llegaron al lugar y el fiscal federal Claudio Kishimoto, notificado de la situación, activó el protocolo antisecuestro y la actuación de la Policía de Investigaciones (PDI). Una psicóloga de la fuerza provincial contuvo a la madre. Para ese momento, Natanael estaba sentado en el ingreso de una vivienda ubicada a la vuelta, a unos 80 metros, en Cafferata y pasaje Gordillo.

La casa de donde fue retirado Natanael está en barrio Bella Vista, ubicada a 250 metros de la comisaría 13ª y a 700 metros del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez, donde también hay un destacamento policial.

Poco claro

Lo ocurrido ayer de madrugada en Ituzaingó entre Iriondo y Cafferata fue calificado por distintos investigadores como "oscuro", "turbio" o "poco claro". Durante el transcurso de la jornada el hecho fue mutando en sus definiciones. Siempre con un mismo final: Natanael era dejado en el umbral de una casa a 80 metros de su casa y un fiscal federal activaba el protocolo antisecuestro.

En principio el caso fue presentado como el robo de una vivienda de pasillo que mutó en un secuestro extorsivo a partir de que la víctima, una mujer de 26 años madre de Natanael, no tenia todo el dinero que los ladrones le exigían. De acuerdo a ese relato los delincuentes eran dos hombres y una mujer.

El bebé era buscado mediante el protocolo antisecuestro mientras se encontraba a la intemperie con 3 grados se sensación térmica a la vuelta de su casa en el ingreso semicubierto de una vivienda. La aparición del niño tiró por tierra la hipótesis del secuestro pero no logró despejar los porqué de ese final para el pequeño.

Nuevos vecinos

A media mañana, ya sin la presión de la desaparición del niño, la cuadra se pobló por efectivos de PDI de civil que buscaban cámaras de videovigilancia privadas en una zona donde no se advertía la existencia de cámaras públicas. Silvina Pait, jefa de Inteligencia Criminal de PDI, fue quien brindó escuetamente información sobre lo sucedido. "El niño y la mamá están bien. Ambos viven en el lugar con la pareja de la mujer", dijo la funcionaria policial.

"No se descartan hipótesis. Se le está tomando declaración a la mamá. Hay que tener en cuenta que son situaciones delicadas que hay que afrontar con mucha precaución", agregó Pait refugiándose en la cautela.

"Son vecinos nuevos. Hace dos semanas que se la ve a la chica", indicó un residente de la zona. Si bien todo alrededor de la vivienda se manejó con hermetismo pudo saberse que "Daiana y su hijo Natanael se mudaron en las últimas dos semanas".

Esto fue ratificado por varios vecinos que catalogaron como "nuevos" a la familia. Que la vivienda en la que residen estuvo algunos años desocupada. Y que tanto Daiana como su pareja no tenían relación con sus vecinos.

La casa de pasillo tiene una puerta de ciega de madera pintada de marrón caoba y al ingresar al pasillo se desemboca al domicilio de la pareja y su bebé. Fuentes consultadas indicaron que "ninguna de las aberturas de la casa habían sido violentadas" y que "la madre del pequeño está controlando si hay faltantes de elementos en su vivienda", indicó un vocero.

La aparición en buen estado de salud del bebé determinó que no serán muchas las horas que el expediente estará en manos del fiscal federal y que la causa pasará a la justicia provincial, a una fiscalía de Flagrancia o de Investigación y Juicio.

"Se reía, pobrecito"

A 80 metros de ese lugar, Daniel y Patricia contaban a quien quisiera escucharlos lo que le tocó vivir ayer de madrugada. "Alrededor de las 4.30 o 4.45 nos tocaron timbre. Sentimos un ruido, con el de un llanto. A esa hora no le abro a nadie ni loco. Miré por el portero visor y no vi nada. Tampoco se escucharon ruidos. Mi perra (una labrador) no ladró. Entonces me fui a acostar de nuevo", relató Daniel.

"A las dos horas, cerca de las 6.30, un vecino que se levantó temprano para sacar a pasear al perrito, me tocó timbre y me dijo: «Daniel, te dejaron un bebé en la puerta». Cuando escuché eso llamé automáticamente al 911. Y la policía me dijo ahí vamos. Se ve que lo estaban buscando. Después abrí la puerta y me encontré con un bebé envuelto en una mantita. Estaba ahí, se reía, pobrecito, se chupó dos horas de frío", agregó. La sensación térmica a esa hora en Rosario según el Servicio Meteorológico Nacional osciló entre 3 y 4 grados. El nene fue entregado a una dotación de Comando Radioeléctrico.

"La primera vez que tocaron timbre no lo vi. Por el portero no veía a nadie. No abrí la puerta porque cuando tocaron timbre nadie me respondió. Y a esa hora nunca iba abrir la puerta. El bebé no lloró, por ahí si hubiera lloraba probablemente los animales habrían reaccionado", reflexionó Daniel.

De novela

"Fue muy desesperante cuando abrimos la puerta y lo vimos. Estaba envuelto en la mantita, tal cual lo habían sacado de la cunita. Y la verdad es que se te cruzan un montón de cosas. Una novela. Pensé que era alguna familia que no podía tenerlo y nos lo habían dejado en la puerta para que lo criáramos. Una familia que no podía criarlo. Mil cosas se te cruzan. En ese momento no sabíamos que lo habían sacado de una casa de acá a la vuelta. De eso nos enteramos después", agregó Patricia.

Al cierre de esta edición se esperaba conocer qué temperamento jurídico tomaría el fiscal federal y si el expediente, como todo hacía prever, pasaría a manos de unos de sus pares del Ministerio Público de la Acusación (MPA).

Y Natanael volvió a estar en brazos de su mamá, quien durante la jornada declaró aportando detalles que aclararan en qué contexto se produjo el incidente con su hijo. Y si en el mismo pudieron intervenir personas que conocieran a allegados de la mujer y su hijo. "Todas las hipótesis están abiertas", indicó una de las fuentes consultadas por este medio.

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