Se llevaban unas tarimas y terminaron presos
Tres pibes fueron detenidos ayer a la madrugada tras sustraer una veintena de tarimas de madera que estaban apiladas en el playón de un supermercado de avenida Pellegrini al 3200. Los jóvenes se movilizaban en al menos dos carros tirados por caballo y fueron apresados tras una breve pero intrincada persecución policial que terminó con un patrullero abollado.

Miércoles 07 de Enero de 2009

Tres pibes fueron detenidos ayer a la madrugada tras sustraer una veintena de tarimas de madera que estaban apiladas en el playón de un supermercado de avenida Pellegrini al 3200. Los jóvenes se movilizaban en al menos dos carros tirados por caballo y fueron apresados tras una breve pero intrincada persecución policial que terminó con un patrullero abollado. Los muchachos fueron trasladados a la seccional 6ª acusados de hurto agravado por escalamiento, resistencia a la autoridad y daño. Con el correr de las horas fueron restituidos a sus padres y hoy deberán comparecer ante la jueza de Menores Gabriela Sansó.

Todo ocurrió pasadas las 2 de la mañana de ayer y la mecánica del hurto, según explicaron voceros policiales, fue básica y rudimentaria. Los pibes pararon sus carros frente al Carrefour de Pellegrini y Vera Mujica. Entonces, uno de los chicos trepó las rejas del predio y pasó al playón de estacionamiento. Desde allí, con mucho esfuerzo, comenzó a arrojar a sus compañeros las tarimas de madera que se apilaban en el lugar. En la vereda, los otros las recibían y las iban subiendo a los carros.

Fin del juego. Todo fue bien hasta que un empleado de seguridad del súper observó la maniobra de los chicos y llamó a la policía. En eso estaban los pibes cuando llegó un móvil de la comisaría 6ª y otro de la Patrulla Urbana. La sola presencia policial provocó el desbande. Los muchachos trataron de huir a todo lo que daban los caballos, pero no pudieron. Entonces, cuando uno de los móviles se les colocó detrás y les dio la orden de detenerse, para favorecer la fuga los chicos comenzaron a tirarles las tarimas sobre el capó del vehículo.

Pero la jugada no les dio resultado y terminaron detenidos. Claro que antes de ir a la comisaría y cuando se vio cercado, uno de los menores se arrojó del carro y provocó que el caballo se desboque con tanta mala fortuna que hizo chocar el carro contra el móvil 3175 de la Patrulla Urbana abollándolo.

Así Sergio, de 14 años; Víctor, de 15; e Iván, de 16, fueron a parar a la seccional 6ª de San Luis al 3200. La policía logró recuperar 19 tarimas de madera (valen unos 20 pesos cada una) e incautó los dos carros con sus respectivos equinos. Hoy los pibes le darás explicaciones a la jueza Sansó.