Policiales

Se escapó el chico que confesó el crimen de un joven frente a su novia

Tiene 15 años y no es punible pero una jueza pidió que quedara alojado en un instituto. Estaba en un centro Hoprome de barrio Belgrano. Aún no quedó claro si fue el autor del homicidio. Admitió en Tribunales haber sido quien mató de una puñalada en el cuello a un joven.

Miércoles 27 de Julio de 2011

El chico de 15 años que admitió en Tribunales haber sido quien mató de una puñalada en el cuello a un joven de 21 años en barrio Industrial abandonó ayer sin aviso el hogar de menores a donde lo habían derivado por consejo judicial.

No se trata de una fuga porque el chico, de 15 años, no puede estar detenido porque es inimputable. Pero la jueza de Menores Nº 2, Gabriela Sansó, había recomendado a la Dirección de Promoción de los Derechos de la Niñez que este adolescente, Jonathan G, permaneciera en un instituto civil durante el lapso de la investigación. Desde la tarde del domingo estaba en un centro Hoprome (Hogar de Protección al Menor) que regentea el sacerdote Tomás Santidrián. Hasta uno de esos hogares, en barrio Belgrano, llegó ayer a mediodía una psicóloga para entrevistar a Jonathan y le comunicaron que se había ido. Así en el juzgado se enteraron del hecho.

Leandro Zini fue atacado el domingo a las 7 de la mañana en la puerta de su casa, en Mar del Plata 30, cuando salía a esperar un taxi que había pedido para su novia Gabriela. En ese momento dos jóvenes se acercaron e intentaron arrebatar el bolso a la chica. Su novio la defendió y recibió un puntazo en la garganta que se clavó en la arteria carótida. Murió a los pocos minutos.

Esa misma tarde efectivos policiales detuvieron a tres chicos. Dos de ellos son hermanos y viven en Humberto Primo y Mar del Plata, a menos de cien metros de la casa de los Zini: Jonathan, de 15 años, y Flavio G, de 17. El tercer detenido, también de 17 años, es Nicolás V, y vive en Lima al 2500. Estos dos últimos están privados de libertad en el Irar.

Johathan estaba en un instituto de puertas abiertas y sin custodia porque por su condición de no punible no puede ser detenido. No obstante la jueza Sansó había sugerido que no se lo reintegrara a su grupo familiar por la gravedad del hecho en el que estaba implicado. Por tener menos de 16 años las leyes de minoridad prevé una medida de protección que se debe cumplir en un espacio civil y no penal. "No obstante es importante que para casos de esta gravedad haya una posibilidad de tratamiento civil que incluya un cuidado especial porque que este chico vuelva a su entorno en este momento es riesgoso", dijo una fuente tribunalicia.

La directora de Niñez, Mónica Varetto, sostuvo que si se prueba que este chico es el autor del homicidio "lo que se busca no es dejarlo en libertad y listo, sino realizar un trabajo para que él mismo se responsabilice de lo que hizo. Ese trabajo muchas veces no se entiende pero lleva un tiempo. Se hace con equipos de salud mental y dispositivos de inclusión social que procuran que el chico implicado se haga cargo de lo que hizo y modifique su actitud. Y aunque no trasciende, muchos lo logran. No dejamos libres y al azar a estos chicos para que repitan lo mismo una y otra vez".

El hecho de que Jonathan haya confesado que fue el autor del homicidio no implica que lo sea. En el momento crítico estaba junto a un chico de 17 años, que sí es imputable, por lo que hay medidas de prueba que deben definir quién portaba el cuchillo. En ocasiones un chico inimputable se incrimina en una declaración para evitar sanciones a un imputable: los de 17 años lo son. Por eso hay en curso medidas complementarias de prueba. Una de ellas, fundamental, es el reconocimiento de los detenidos de parte de la novia de Leandro, testigo primordial.

En memoria. Hoy Leandro cumpliría 22 años y por ello sus familiares, y vecinos organizaron para las 18 una concentración frente a su casa para recordarlo. Allegados al caso en Tribunales ponderaron la mesura que pese a la magnitud del hecho mostraron los familiares del muchacho. Cristian Zini, hermano de la víctima, valoró que el caso estaba en vías de esclarecimiento y que por ello la marcha era sobre todo por la memoria de Leandro. La novedad de que el adolescente se había escapado del Hoprome desanimó a la familia pero no cambió la tranquilidad de su duelo.

Un gabinete interdisciplinario de los juzgados de Menores de Rosario, integrado por una psicóloga, una psicopedagoga y trabajadores sociales, debía encargarse del seguimiento de Jonathan, para brindar una información técnica acerca del perfil y los problemas que derivaron en el acto del domingo. La psicóloga iba a entrevistarlo para iniciar esa tarea. La jueza Sansó remitió al enterarse tres oficios a la Dirección de Niñez, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, para que inicien su búsqueda.

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