Viernes 06 de Junio de 2008
Un mecánico de 34 años se entregó en los Tribunales Provinciales y admitió ser quien atropelló con un viejo Renault 12 a Raúl Vadalá, quien murió en el acto, y a su hijastra Lucía, quien sufrió graves heridas. El accidente había ocurrido el lunes a la tarde y el presunto responsable se presentó ayer en el juzgado Correccional Nº 9. Tras los trámites de rigor quedó detenido en la subcomisaría 2ª acusado de homicidio culposo.
Gustavo T., es propietario de un taller mecánico ubicado a pocos metros de la sub 2ª. Según fuentes policiales, el mecánico "sintió la presión de que lo estaban por detener y optó por entregarse en el juzgado".
Los investigadores indicaron que a partir de los números de la matrícula del desvencijado Renault 12, que había sido abandonado en el lugar del hecho, fueron reconstruyendo el itinerario del vehículo hasta que supieron que el mismo fue dejado en el establecimiento de Gustavo T. para que le repararan los semiejes.
Vadalá tenía 55 años y había sido cabo de la policía provincial. El lunes a la tarde caminaba junto a sus hijos Lucía y Raúl por la avenida Villa del Parque, en dirección a Cullen Ugarte, en la zona rural de Nuevo Alberdi. De pronto apareció un viejo Renault 12 color ladrillo que los embistió desde atrás. Vadalá murió aplastado en el acto y Lucía sufrió graves heridas. El otro chico alcanzó a correrse y se salvó.
El conductor se bajó del auto pero salió corriendo antes de que llegara gente al lugar. Sobre el vehíuclo quedaron un kilo de pan, un vino y una soda que había comprado.
"Primero llegamos al titular registral del auto y el hombre nos dio los datos de la persona a la que se lo había vendido. Cuando ubicamos al tenedor, éste nos dijo que lo había entregado a un mecánico para que le arreglara el semieje", indicó una fuente policial.