Policiales

Se entregó el acusado de matar a Matías Ratari en un oscuro episodio

Estuvo 10 días prófugo. Lucas Emanuel F. se presentó en Fiscalía junto a su abogado y quedó detenido. Hoy o mañana se hará la audiencia imputativa. Podrían acusarlo de homicidio calificado.  

Miércoles 27 de Abril de 2016

Tras permanecer 10 días prófugo, el joven de 23 años acusado de asesinar de un balazo a Matías Ratari frente a un edificio de Cochabamba 329 se entregó ayer en la Fiscalía de Homicidios y quedó preso, a la espera de la audiencia imputativa. Lucas Emanuel F. fue sometido a un control médico de rutina, registró sus datos prontuariales, fue fichado y quedó detenido en la comisaría 10ª a pedido de su abogado defensor, Marcos Cella. Si bien la imputación a Lucas F. aún está en estudio, todo indica que el fiscal Rafael Coria (en suplencia de Marisol Fabbro) lo acusará de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego y pedirá que permanezca en prisión preventiva.

El joven se presentó acompañado de su defensor y no hizo declaraciones ante el fiscal. Lo que tiene para decir sobre el oscuro incidente ocurrido la madrugada del 16 de abril lo relató en una nota que brindó a La Capital y que fue publicada en la edición del domingo pasado: "A mi madre la tenían del cuello: era ella o los ladrones y por eso tiré para ahuyentarlos", dijo al plantear que actuó en defensa de su mamá mientras "era asaltada" por Ratari y un acompañante.

A la hora de ser imputado en una audiencia frente a un juez, Lucas F. puede declarar o abstenerse. Por una cuestión de plazos, esa medida debería concretarse hoy, aunque el fiscal puede pedir una prórroga hasta mañana si prefiere esperar el resultado de pericias pendientes. En ese sentido, en el expediente aún falta el informe balístico sobre el arma, una pistola calibre 9 milímetros con la numeración limada y balas teflonadas que Lucas F. dijo a este diario haber "comprado por 2 mil pesos en Tablada" y para "seguridad personal" después de haber sido "asaltado tres veces este año". También falta agregar a las actuaciones el detalle sobre las llamadas y los mensajes del celular de su novia, inquilina del departamento desde el cual el admitió haber efectuado el disparo que mató a Ratari.

Hipótesis de robo. Al llegar ayer a la casona de Montevideo 2278 donde funciona la Unidad Especializada en Homicidios, el muchacho fue recibido por el fiscal Coria, quien tomó la causa del crimen de Ratari por la licencia de su colega Fabbro. No se precisó aún qué figura delictiva le atribuirán al acusado, aunque en el entorno del fiscal señalaron que sería la de homicidio. En este caso, por efectuarse el crimen con una pistola, correría el agravante del uso de arma que prevé una pena mínima de 11 años y medio de prisión. También se analiza si le imputarán la portación de un arma especial (numeración limada, sin papeles y con balas de teflón). En ese marco, la línea investigativa iniciada por Fabbro no le resta credibilidad a la posibilidad de un supuesto robo: según Cella, un celular y un reloj de la mamá de Lucas F. no aparecen.

La teoría pergeñada por Cella y su cliente es que el joven de 23 años actuó en legítima defensa y por lo tanto no merece reproche penal. Los padres de Ratari, quienes pidieron ser querellantes en la causa y son representados por Paul Krupnik y José Nanni, reclaman en tanto la detención de la novia del homicida al entender que lo encubrió al guardar el arma en su departamento. Pero por el momento no pesa ningún tipo de acusación sobre la mujer, de 37 años, que entregó su celular voluntariamente. Carina C. declaró que vio a su novio con un arma en la mano tras escuchar los disparos.

De madrugada. Ratari tenía 22 años y trabajaba con su padre en un taller de motos de Pueyrredón al 1400. Alrededor de las 5.30 del sábado 16 de abril, junto a un amigo cuya identidad no trascendió y a bordo de una moto a su nombre, llegaron hasta Cochabamba 329. Allí, según una primera versión, habrían querido asaltar a un grupo de familiares y amigos de Lucas F. que salía del cumpleaños del joven y se aprestaba a abordar un remís.

Junto a Lucas y Carina, en la fiesta estuvieron la madre del acusado, de 37 años, una tía de 23, y tres amigos. Lo que contó Carina C. es que al despedir a los invitados en la puerta, una vez que arribó el remís, ella regresó al departamento donde la esperaba su novio y entonces escuchó disparos y gritos. En ese sentido tampoco hay datos sobre el remisero que presenció el hecho.

Al entrar a la vivienda Carina vio a Lucas con una pistola en sus manos. El joven le pidió enseguida que volviera a bajar porque "le habían querido robar a su madre" y al salir, la mujer se encontró con Ratari malherido en el piso. En base a la trayectoria del disparo, se determinó que el mismo partió desde el tercer piso del edificio y cuando se allanó el departamento se secuestró el arma.

Aún prófugo y con una orden de captura, Lucas Emanuel F. contó a este diario que una persona tenía "aferrada" a su madre del cuello y le apuntaba con un arma, que él se desesperó, fue a su cuarto y agarró una pistola 9 milímetros que había comprado "hace un mes". Pensó "es mi madre o ellos" y tiró al bulto "para ahuyentarlos". Pero la bala mató a Matías Ratari.

"Este tipo mató a un chico totalmente inocente. Si hubo algo fue sólo una discusión, un par de gritos y un loco que salió con un revólver en la mano efectuando disparos", contrapuso su versión Luis Ratari, padre del joven asesinado, quien indicó que habría dos videos en los que se ve que su hijo y quien lo acompañaba estaban desarmados.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario