Policiales

Se entregó después de atacar con una faca a dos policías

Hace poco salió del penal de Piñero y se instaló en un viejo vagón de su pueblo. Los vecinos lo denunciaron y el comisario fue a buscarlo con un sumariante.

Miércoles 25 de Septiembre de 2019

Un caso inusual sacudió la habitual tranquilidad de Villa Cañás cuando el lunes al anochecer comenzó a comentarse entre los vecinos el violento hecho que tuvo como protagonistas a un joven recién salido de la cárcel de Piñero y dos policías que fueron gravemente heridos a puntazos por el ex recluso. El delincuente, identificado como Matías Hernández, de 26 años, finalmente se entregó ayer en la localidad de Santa Isabel, a unos 15 kilómetros de Villa Cañás.

Hernández pasó sus últimos tres años en la cárcel de Piñero acusado por reiterados de robos. "Es un joven que siempre tuvo un carácter duro, pero evidentemente la cárcel empeoró su situación ya que lo que hizo es demencial. Tiene otro hermano que también está preso por robos. Nosotros siempre intentamos darle una mano al ofrecerles trabajo en la Municipalidad, pero ninguno es propensos al laburo", dijo el intendente cañaseño "Tito" Gizzi.

Lo cierto es que Hernández había salido de prisión apenas una semana atrás. Se había instalado en un viejo vagón ferroviario de madera en el casco urbano de Villa Cañás y eso encendió la alarma de los vecinos, temerosos de la inseguridad. Algunas de esas personas dieron cuenta de esa situación a la policía y el lunes a la tarde comenzaron el operativo de desalojo.

Hernández no había cometido delito alguno, pero la fama le jugó una mala pasada. "Los vecinos querían que lo sacaran de ahí porqué temían que vuelva a sus andanzas", contó el mandatario municipal. Y agregó que "si bien siempre fue una persona compleja, al igual que otro hermano que también está preso, no tenía el grado de violencia en sus acciones como las que tuvo el lunes. La cárcel evidentemente no lo resocializó".

Ataque y fuga

El propio comisario del pueblo, Darío Becerra, y el sumariante Cristian Ortíz fueron los encargados de ir hasta el vagón en desuso para charlar con Hernández y decirle que debía abandonar el lugar que había ocupado. Dentro del mismo había un viejo colchón, algunos artículos de limpieza, una toalla y ropa interior femenina colgada de una soga puesta de punta a punta del vagón.

Lo cierto es que el joven fue acompañado por el personal policial y comenzó a retirarse del lugar caminando hacia el móvil policial. Es que no había motivos para detenerlo ya que no había denuncia en su contra. Lo curioso de Hernández fue la virulenta reacción contra los efectivos policiales cuando los tuvo a "tiro" de faca. El arma era una punta de esas que se utilizan en el ambiente carcelario y que son difíciles de localizar porque suelen ser de tamaño muy pequeño. Tal el caso del arma que tenía Hernández escondido entre sus ropas y con la que hirió a los policías.

Así le produjo importantes heridas con el arma blanca al comisario y al sumariante para luego escapar a bordo de un viejo Renault 11 blanco mientras ambos policías eran trasladados al Hospital de Venado Tuerto, donde se les practicaron las curaciones de rigor y se sostuvo que ambos están fuera de peligro, aunque en un primer momento se presagiaban heridas de mayor gravedad.

El fiscal que intervino en el caso es Eduardo Lago, quien contó que "luego de una denuncia pública dos policías acudieron a un vagón de tren abandonado donde se encontraba morando una persona, quién reaccionó atacando con un arma blanca y luego huyó. Como consecuencia del ataque el comisario Becerra recibió un tajo profundo en su cuello y el sumariante una herida en un brazo".

La herida provocada al sumariante que acompañaba al comisario Becerra no parecía de mayor gravedad pero la complicación se originó por la gran pérdida de sangre que sufrió hasta ser atendido y ayer se encontraba estable y fuera de peligro.

Llamado de vecinos

"Esta persona se encontraba en un vagón abandonado y hubo llamados de advertencias a las autoridades municipales. Acudió la policía y el tipo reaccionó hiriendo al comisario Becerra, al que le provocó un tajo profundo a la altura del cuello y al otro agente en un brazo afectándole una arteria", detalló el fiscal Eduardo Lago a los distintos medios.

Roberto Vergé es actualmente concejal por el radicalismo en esa ciudad pero hasta no hace muchos meses atrás, trabajaba en el equipo del Ministro de Seguridad comandado por Maximiliano Pullaro. Por la experiencia del cargo y por su cercanía con el victimario dedujo que "era muy probable que la gente se alertará cuando Matías Hernández volviera a la ciudad. Acá nos conocemos todos y sabemos que casi todos los delitos que cometió, fueron por robo".

Lago aclaró que pedirá una categorización alta del delito tras señalar que "las lesiones fueron gravísimas, y por ende así va a ser la carátula que vamos a pedir desde la Fiscalía. Por cómo sucedieron los hechos hubo para nosotros una tentativa de homicidio, por lo menos en uno de los casos".

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