Se aprovechaba de jubilados para tomar créditos y los estafaba
Una gestora de préstamos ante mutuales y financieras fue procesada por siete hechos de estafa a jubilados de Rosario y Villa Gobernador Gálvez. Según la acusación, la mujer tramitaba los préstamos, los cobraba y entregaba a los beneficiarios una suma inferior a la otorgada. Cuando los titulares de los créditos al mes siguiente iban a cobrar la jubilación advertían que les habían descontado sumas superiores a las previstas.

Miércoles 18 de Noviembre de 2009

Una gestora de préstamos ante mutuales y financieras fue procesada por siete hechos de estafa a jubilados de Rosario y Villa Gobernador Gálvez. Según la acusación, la mujer tramitaba los préstamos, los cobraba y entregaba a los beneficiarios una suma inferior a la otorgada. Cuando los titulares de los créditos al mes siguiente iban a cobrar la jubilación advertían que les habían descontado sumas superiores a las previstas. En otros casos, según las denuncias, ni siquiera sabían que estaban gestionando un crédito porque creían firmar papeles para ayuda social.

Ese es el ardid que el juez de Instrucción Juan José Pazos encontró repetido en siete expedientes por estafa desde 2005. Los casos narran una mecánica parecida y en todos aparece mencionada Silvia Escobar, de 52 años que trabajó como gestora para distintas financieras.

La gestora aseguró ser inocente: "La gente cuando ve que es atroz lo que le descuentan del sueldo se desespera y los abogados inducen a las personas a hacer la denuncia para que se perjudique la mutual y anular el crédito. Si me quedara con plata se descubriría a los 60 días", dijo Escobar en su defensa. . Pero el juez consideró que en las siete causas que hay elementos para someterla a juicio por estafa y le trabó embargos por hasta 10 mil pesos.

En una de las causas fue procesada su hija y, en varias, fue citado a indagatoria un responsable de la mutual Euroamericana, con sede en San Nicolás, ya que para el juez las estafas no habrían podido realizarse sin la complicidad de la firma.
  La primera denuncia contra Escobar data del 10 de mayo de 2005. Silvia S., docente de entonces 42 años, denunció que había solicitado un préstamo en Servicios Mosconi de Villa G. Gálvez. Allí, dijo, fue atendida por Escobar, quien la acompañó a un banco de Rosario a retirar 2.695 pesos. Según reveló, la gestora le exigió el pago de cuatro cuotas de 542 pesos de un crédito anterior no cancelado. La mujer accedió y luego advirtió que a esas cuotas se las habían debitado del nuevo préstamo.
  En diciembre de 2007. A Juana B., de 71 años, le gestionaron un crédito de 1.800 pesos del que sólo obtuvo mil. En agosto de 2008. Dora G., de 73 años, reveló que dos supuestas empleadas de Pami —una de ellas llamada Silvia— le habían ofrecido un crédito que aceptó. Firmó los papeles, la acompañaron a la ventanilla de un banco y tras cobrar un cheque le entregaron 1.900 pesos. Descubrió que de su jubilación le estaban descontando préstamos por sumas mucho más altas: uno 7.840 pesos y otro de 5.263 de la Asociación Mutual Desarrollo Regional. “Se aprovecharon de mi edad y mi credibilidad”, dijo.
  En noviembre de ese año Elisea D., una viuda de 75 años, denunció que dos mujeres se habían presentado en su casa diciendo ser “de Bienestar Social”. Le hicieron firmar papeles, la acompañaron a un banco y le entregaron 600 pesos. Al cobrar la jubilación detectó que le habían gestionado créditos por 3.800 pesos en la mutual Euroamericana. “Me parece que esta gente que dijo que venía del gobierno me estafó”, denunció.
  En abril de 2009 Silvio N., de 77 años, denunció que se habían presentado en su casa empleados de la Municipalidad de Villa G. Gálvez a ofrecerle chapas. Que le hicieron firmar unos papeles y le dieron 247 pesos. Al mes descubrió que en realidad le habían sacado un crédito en la mutual Euroamericana.
  En marzo pasado a Juan de Dios Ch., de 67 años, le sacó dinero del mismo modo una mujer que se presentó como asistente social del Distrito Oeste. El y su esposa reconocieron a Escobar como quien realizó la maniobra. También en marzo, a su vecino Félix A. le pasó lo mismo. Eva C., por último, creyó que firmaba papeles para un servicio de salud en la mutual Euroamericana y luego descubrió que le descontaban 174 pesos por mes de un préstamo.