Saqueo nocturno de una empresa de electrónica
A las 3.50 de la mañana se activó el sistema de alarma y la central de monitoreo avisó al Comando Radioeléctrico. En Zeballos 2371, todo lo indicaba, estaban robando. Cuando llegó el dueño del comercio lo comprobó en la oscuridad de la noche. Habían vulnerado las ventanas enrejadas del comercio y arrasado con valioso material electrónico.

Martes 08 de Septiembre de 2009

A las 3.50 de la mañana se activó el sistema de alarma y la central de monitoreo avisó al Comando Radioeléctrico. En Zeballos 2371, todo lo indicaba, estaban robando. Cuando llegó el dueño del comercio lo comprobó en la oscuridad de la noche. Habían vulnerado las ventanas enrejadas del comercio y arrasado con valioso material electrónico.

Venthos es una empresa mayorista dedicada a la comercialización de productos de tecnología digital, electrónica y de computación actuando como proveedor en todo el país. Funciona en una casa antigua reciclada que tiene dos ventanas al exterior enrejadas. Por allí entraron, al parecer, dos personas menudas y jóvenes. Según la policía forzaron la reja de una de las ventanas utilizando un gato hidráulico. Y se metieron al hall del negocio.

Allí dentro los policías del Comando Radioeléctrico y la comisaría 2ª encontraron sangre. Ocurrió que para apoderarse de lo que se llevaron los intrusos quebraron exhibidores de vidrio donde estaban expuestos cámaras digitales de video y fotográficas, computadoras portátiles (notebooks), equipos de geoposicionamiento satelital (GPS) y celulares.

"Tenemos pendiente un inventario para determinar cuánto robaron. Pero es equipamiento por mucho dinero", contó a LaCapital Lucas M., dueño de la firma.

Lucas contó que hubo vecinos que reportaron a la policía haber visto dos chicos, de unos 18 años y de físico menudo, ingresando al lugar. "Solamente han podido llevarse lo que estaba exhibido. Hicieron todo en no más de 15 minutos", señaló. Adentro había mercadería variada de otro tipo (monitores, discos rígidos, impresoras, detectores de radares, cargadores de pilas y otros figuran en la lista de artículos) que no fue tocado. Toda la existencia estaba asegurada. Por la tarde un herrero soldaba la reja vencida por la acción de los visitantes.