Policiales

Salvó la vida por poco al ser baleado en un intento de asalto en la puerta de su casa

Sucedió anoche en la zona sur de Rosario. La víctima, que tiene 76 años, fue abordada por dos delincuentes y recibió un impacto de bala en el pecho y otro en una mano. 

Sábado 24 de Octubre de 2015

Un hombre de 76 años salvó por muy poco la vida al ser baleado en un intento de robo ocurrido anoche en la zona sur de Rosario. La víctima fue abordada por dos delincuentes cuando salía de su casa y sufrió un herida de bala en el tórax y otra en una mano.

Julio Gervasio Solís fue derivado primero al Hospital Roque Sáenz Peña y luego trasladado a un sanatorio privado, donde se recupera en forma satisfactoria. Según indicaron los médicos, la esquirla de una bala quedó alojada en el pecho y por esta horas evaluaban si es necesaria extraerla.

El violento asalto ocurrió en Cucha Cucha 5029. Gabriela Solís es la hija de Julio y poco antes de regresa al sanatorio para llevarle algunas prendas a su padre contó a La Capital el dramático episodio, del fue testigo junto a sus hijos de 10 y 15 años.

"Mi papá se estaba yendo a un cumpleaños. Cuando abría la puerta de la camioneta, lo tocaron en la espalda. Al darse vuelta vio que eran dos chicos jóvenes. Uno le pidió que le diera todo. No sé qué hizo mi papá, tal vez quiso bajar el cierre de la campera para darle la billetera, pero uno de los tipos le disparó dos veces", rememoró Gabriela.

Julio sufrió una herida en el tórax y en una mano. Nunca perdió el conocimiento, alcanzó a gritar que lo habían herido y pudo ingresar a su casa y recostarse en la cama.

Gabriela, que vive en la parte superior de la vivienda, escuchó los disparos y el grito de su padre. Al comprobar lo que había ocurrido, con su padre bañado en sangre, se desesperó. Lo mismo sintieron sus hijos de 10 y 15 años.

"Enseguida llegaron los vecinos y la policía. Quiero agradecer a los vecinos que nos brindaron contención y solidaridad. Yo no sabía que hacer, estaba desesperada, no podía controlarme, nos ayudaron un montón hasta que llegó la ambulancia, unos quince minutos después", agregó.

Tras los primeros estudios, los médicos comprobaron que Julio tuvo mucha suerte porque al parecer sólo una esquirla había penetrado en su pecho y esta mañana evaluaban si sería necesario o no operarlo.
Después del gran susto, el hombre evolucionaba bien y su vida no corría riesgos.

Gabriela contó que su padre y su hermano tienen una pequeña empresa de transporte de escolares

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