Policiales

Rompieron a patadas la puerta de una vivienda para entrar a robar

Tres hombres irrumpieron en una casa de zona sur mientras sus dueños se aprestaban a cenar. Sólo se llevaron un televisor. Violento e insólito atraco en el domicilio de un vigilador privado.

Lunes 16 de Febrero de 2015

Ayer a la mañana Edgardo estaba tan enojado como sorprendido. Justo él, un vigilador privado de 60 años que custodia un negocio del centro rosarino, sufrió en carne propia un robo cometido con una modalidad cada vez más frecuente y con inusitada violencia: al menos tres hombres llegaron a su casa del barrio Tiro Suizo y derribaron la puerta de la vivienda a patadas mientras su familia se preparaba para la cena del sábado a la noche.

Pero los ladrones se toparon con el dueño de casa que intentó impedir la irrupción de los intrusos. Sin embargo, Edgardo no pudo evitar que uno de los ladrones ingresara y le arrebatara un televisor.

No obstante, la resistencia que ejerció el custodio fue suficiente para desalentar a los hampones, quienes se conformaron con ese aparato como todo botín y huyeron del lugar en dos o tres motos con cómplices que los esperaban en las inmediaciones.

Estruendo. El atraco ocurrió la noche del sábado en una casa de Hilarión de la Quintana al 1500, en el cruce con José Margis, a pocos metros de las vías del ferrocarril de carga de Nuevo Central Argentino. Según relató ayer a este diario, eran alrededor de las 21 cuando Edgardo llegó a su vivienda luego de trabajar como custodio en una empresa de telefonía del centro de la ciudad.

A esa hora, su esposa y su hija embarazada de cinco meses estaban cocinando. Habrá pasado una media hora cuando un estruendo sacudió la vivienda.

"Escuché que estaban agarrando la puerta a patadas. Corrí desde la cocina hasta el living, pero cuando llegué ya habían logrado abrirla rompiendo la cerradura. Entonces me encontré con un tipo que me apuntó con un arma y atinaba a entrar. Yo levanté los brazos para impedirlo mientras mi hija salía corriendo por los techos y alcanzó la casa del vecino para pedir ayuda", contó ayer Edgardo a LaCapital.

Mientras esto ocurría la esposa del vigilador privado corrió hacia el patio de su casa para protegerse de los maleantes. Pero al dueño de casa no lo amedrentó el asaltante que lo apuntaba y resistió. Sin embargo, aunque no bajó sus brazos, Edgardo no pudo evitar que otro de los asaltantes se metiera en la casa y recogiera un televisor de 42 pulgadas con pantalla de LCD.

En motos. El dueño de casa presume que los asaltantes planeaban saquear la propiedad, pero la resistencia que ofreció los pudo haber desalentado. Tal vez por ello los delincuentes decidieron marcharse llevándose solamente ese aparato.

Al parecer, según le dijeron luego los vecinos, los ladrones corrieron hacia José Margis. En la esquina los esperaban otros tres cómplices. Así, en cuestión de segundo los ladrones desaparecieron en tres motos, al parecer dos en cada rodado.

Una vez enterados del atraco, los vecinos acudieron en ayuda de Edgardo mientras que al mismo tiempo denunciaban el robo llamando al 911. Por ello un rato después varios patrulleros del Comando Radioeléctrico arribaron a la casa del custodio.

Con los datos que les brindó el dueño de casa los uniformados iniciaron la persecución de los maleantes pero los perdieron de vista, según contó el vigilador, en la esquina de bulevar Oroño y Ameghino.

Sensaciones. Ayer a la mañana Edgardo estaba invadido por una sensación de bronca e impotencia. "Todo te dicen que lo importante es que no te hicieron nada. Pero yo trabajo doce horas por día y mi mujer, que está jubilada, también labura. El televisor lo habíamos comprado en cuotas y recién lo vamos a terminar de pagar en marzo. Además pagamos tres mil pesos de alquiler", se lamentaba el custodio.

No fue la única queja de Edgardo. El vigilador indicó que los robos se suceden a diario en ese sector del barrio Tiro Suizo.

"Hace más de 30 años que vivo acá. Antes veíamos la chata blanca de Gendarmería todo el tiempo, pero los gendarmes se fueron y ahora aparecieron de nuevo los ladrones. De la inseguridad se habla todos los días en las radios y se comenta entre los vecinos del barrio, pero todo sigue igual. Los de arriba se llenan los bolsillos y nosotros nos tenemos que arreglar como podamos", se quejó el hombre asaltado.

Tal vez como una muestra inequívoca del desánimo y el escepticismo que lo invadía ayer a la mañana, Edgardo decidió que no iría a denunciar el atraco en la comisaría 15ª.

"Tengo el acta que hicieron los policías del Comando Radioeléctrico por el robo, pero no creo que pueda recuperar el televisor", sostuvo angustiado.

 

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